Insiste Nicaragua que Panamá ordenó armas desviadas a Colombia
El jefe de la Policía de Nicaragua, primer comisionado Edwin Cordero, reafirmó que la Policía Nacional de Panamá (PNP) le envió una orden de compra de armas, que después fueron desviadas a fuerzas irregulares de Colombia.
Managua.---El jefe de la Policía de Nicaragua, primer comisionado Edwin Cordero, reafirmó que la Policía Nacional de Panamá (PNP) le envió una orden de compra de armas, que después fueron desviadas a fuerzas irregulares de Colombia.La operación fue puesta al descubierto el 21 de abril cuando se informó que de la descarga ilegal de 3.000 fusiles AK-47 y cinco millones de municiones en un puerto de Colombia, procedentes de Nicaragua.El Consejo de Seguridad de Panamá niega desde entonces que ordenó a la PNP permutar 465 pistolas Jericó y 100 sub-ametralladoras Uzi por 5.000 fusiles AK-47 y 2,5 millones de municiones de la Policía Nacional de Nicaragua.Cordero en un informe de octubre a la Contraloría de Nicaragua, señaló que "varió" el trueque de armas y a Panamá se le enviarían 3.117 fusiles y cinco millones de municiones.La operación, según la Policía de Nicaragua, se efectuó por medio de la empresa Grupo Internacional de Representaciones S.A. (GIRSA), radicada y legalizada hasta el lunes en Guatemala, a través de su dueño, el ciudadano israelí Ori Zoller.En una nota que publica hoy "El Nuevo Diario" de Nicaragua, Cordero asegura que la orden de compra de ese lote de armas de la PNP "es auténtica", aunque las autoridades panameñas lo nieguen.Cordero, según el rotativo, señaló que "no se puede descartar que no haya policías panameños involucrados en esto. No lo podemos negar, porque estoy seguro que ese documento es oficial del gobierno panameño".Asimismo, el jefe de la policía nicaragûense calificó de "mentiroso" a su homólogo panameño, Carlos Barés, quien afirmó que supo del desvío de las armas en enero, por medio de una conversación con él.De acuerdo con Cordero, Barés fue quien le confesó en febrero, en Bolivia, durante la Conferencia Internacional de Lucha contra las Drogas, que el envío de las armas no llegó a Panamá y que su destino había sido Colombia.Cordero admitió que su institución no verificó la autenticidad de la orden de compra con Panamá, ni llegó a Nicaragua ningún funcionario de ese país que avalara la legalidad del canje de armas, pero insiste en que la orden provino del Gobierno panameño.Explicó que la Policía de Nicaragua "está lista para que expertos de un país neutral realicen un peritaje de ese documento", que tiene a su juicio papelería original, así como sellos y nombres de personas reales de ese país."Panamá nunca ha demostrado la falsedad de ese documento. Siempre dicen que es falso. Pero yo creo que la falsedad se demuestra con un peritaje, que ellos no han hecho", declaró Cordero.Reiteró que la "operación fue transparente" hasta que el Ejército de Nicaragua entregó las armas en el Caribe al barco con bandera panameña "Otterloo".Señaló que el Ejército de Nicaragua sustituyó los fusiles AK-47, que la Policía entregaría a cambio de las armas cortas israelíes, ya que el ciudadano israelí radicado en Panamá Shimon Yelimez no las aceptó por el mal estado en que se encontraban."El Nuevo Diario" dice que, según expertos que no identifica, el trueque lo organizó Zoller, su socio Uzi Kisslevich, Yelimez y otro israelí no identificado, y fue "una operación encubierta del Plan Colombia, para avituallar a los paramilitares colombianos".




