Papa desafía edad y salud con nuevos viajes, entre ellos México
A pesar de su avanzada edad y su delicado estado de salud, el Papa Juan Pablo II está dispuesto un año más a viajar por el mundo, allí donde su presencia se considere necesaria, y el Vaticano ya tiene en proyecto una lista de visitas que se amplía conforme pasan los días.
CIUDAD DEL VATICANO.--- A pesar de su avanzada edad y su delicado estado de salud, el Papa Juan Pablo II está dispuesto un año más a viajar por el mundo, allí donde su presencia se considere necesaria, y el Vaticano ya tiene en proyecto una lista de visitas que se amplía conforme pasan los días.Si hasta ahora sólo estaba confirmado el viaje a Asís, en el centro de Italia, para orar por la paz en el mundo, y las visitas a Canadá para participar en Toronto en la Jornada Mundial de la Juventud y a Bulgaria, hoy el Vaticano anunció de manera oficiosa que también visitará México.Pero además de México, está en preparación, según dijeron a EFE fuentes vaticanas, un viaje a Azerbaiyán, que podría realizarse en primavera y otro a Croacia en otoño próximo.De todas formas, todos esos viajes dependerán del estado de salud del Pontífice, que en mayo cumplirá 82 años. De ahí la reserva del Vaticano para anunciarlos con tanta antelación.El primer viaje comenzará la semana que viene. Juan Pablo II se desplazará a Asís el próximo día 24 para rezar en la ciudad de San Francisco junto a los líderes de las otras confesiones religiosas por la paz en el mundo, amenazada tras los actos terroristas del 11 de septiembre en EEUU y la guerra en Afganistán.Juan Pablo II viajará en un tren especial que saldrá desde la estación del Vaticano y en el que también se desplazarán los líderes religiosos invitados y otras autoridades.Tras la ciudad italiana, Juan Pablo II viajará del 23 al 26 de mayo a Bulgaria, invitado por el patriarca ortodoxo Galaktion y el gobierno de ese país ex comunista.El viaje a Bulgaria tiene un marcado carácter ecuménico y está considerado un nuevo paso hacia la unidad de todos los cristianos que tanto desea.Ese país también trae a la memoria que los servicios secretos de búlgaros de la época comunista fueron acusados de estar detrás, lo que no se probó, del atentado que perpetró el turco Ali Agca contra Juan Pablo II en el Vaticano en 1981.El Papa cruzará de nuevo el Atlántico en julio. Del 25 al 28 de ese mes participará en Toronto en la Jornada Mundial de la Juventud, a la que se espera asistan cientos de miles de muchachos de toda América.Terminadas estas jornadas, Juan Pablo II se trasladará a México, donde permanecerá del 29 al 31 de julio.En la capital mexicana canonizará al beato Juan Diego, el indio al que se apareció la Virgen de Guadalupe, según confirmaron hoy a EFE fuentes vaticanas.Será la quinta ocasión en que Juan Pablo II visite México, el segundo país de América en número de católicos, después de Brasil.La decisión de ir a México a canonizar a Juan Diego se debe, según precisaron las mismas fuentes, a la gran devoción popular que existe en ese país por el indio al que se apareció la Virgen Morena."Si hubiera sido proclamado santo en el Vaticano habrían venido a Roma miles de mexicanos, pero no ese gran número de devotos, en su inmensa mayoría gentes humildes de escasos recursos económicos. Al Papa se le pidió ese sacrificio (un largo y duro viaje en una época de mucho calor) y él aceptó complacido", subrayaron las fuentes.México fue el primer país que visitó Juan Pablo II tras ser elegido Pontífice. Viajó en enero de 1979, tres meses después de su elección.El segundo viaje fue en 1990, el tercero en 1993 y el cuarto en enero de 1999.En algunos medios de comunicación se afirmó hoy que desde México el Papa se trasladaría a Nueva York para rezar en el lugar donde se alzaban las Torres Gemelas, pero las fuentes vaticanas señalaron que no está prevista esa etapa.Además de lo anterior, el 5 de mayo tiene previsto también visitar la isla sureña italiana de Ischia, cercana a Nápoles, la diócesis más pequeña del país.Aunque todos esos viajes "asustarían", por lo fatigosos y duros, a personas más jóvenes, el Papa lo acepta complacido. Siempre ha dicho que merece la pena "poder gastarse hasta el final" por la causa del Reino de Dios. Y es lo que está haciendo.




