El último "gordo" en pesetas inunda de millones Murcia y Canarias
El último sorteo de la Lotería de Navidad que se "cantó" en pesetas -ante la llegada del euro el próximo 1 de enero- inundó hoy de millones la región de Murcia, donde viven miles de inmigrantes ecuatorianos, y la isla canaria de La Palma.
MADRID.---- El último sorteo de la Lotería de Navidad que se "cantó" en pesetas -ante la llegada del euro el próximo 1 de enero- inundó hoy de millones la región de Murcia, donde viven miles de inmigrantes ecuatorianos, y la isla canaria de La Palma.La fortuna llegó de la mano del número 18.795, extraído de los bombos de la suerte por los niños del colegio de San Ildefonso a las 10.22 GMT, que repartirá este año entre los agraciados de toda España 51.000 millones de pesetas (unos 276 millones de dólares).El éxito de esta Lotería, a la que juega el 98 por ciento de los adultos españoles (con un gasto medio de 46 dólares), no se debe a la cuantía de los premios en relación con el dinero jugado, sino a que son muchos los números que perciben premios pequeños.El gran premio quedó "muy repartido" y fue compartido por muchos inmigrantes que trabajan en el campo murciano y que compraron boletos a medias en una administración de la localidad de Lorca, según explicó a EFE su propietario, Luis José Chichoné Molina.Chichoné aseguró que el premio fue vendido también en billetes de décimo por vendedores callejeros de lotería, lo que hace suponer que la lluvia de millones "mojó" también a muchas familias del barrio obrero de San Cristóbal, donde está ubicada su oficina de ventas.Dice una de las leyes no escritas de la Lotería con más tradición de España que el "gordo" cae en los lugares donde hubo desgracias, y más de uno recordó hoy que nada más empezar el año, el 3 de enero, 12 ecuatorianos murieron en Lorca en un accidente de tráfico.Los muertos eran inmigrantes en situación ilegal que se dirigían a trabajar en una furgoneta que fue arrollada por un tren al cruzar un paso a nivel sin barrera, suceso que puso se relieve la explotación laboral que sufren en esta región muchos ecuatorianos.La suerte del "gordo" viajó también a la isla canaria de La Palma y tocó especialmente a la Agrupación Folclórica Coros y Danzas Nambroque, que distribuyó entre miembros, amigos y familiares 15.000 millones de pesetas (unos 81 millones de dólares) en premios.El portavoz de la Agrupación, Antonio Manuel Pérez, dijo a Efe que "vamos a celebrarlo por todo lo alto, aunque con la fuerte lluvia que está cayendo no sé si vamos a poder salir a la calle"."Hace un día horrible, aunque la lluvia de agua nos ha traído una lluvia de millones", afirmó Pérez, exultante por "repartir tantísimo dinero en una isla de algo más de 80.000 habitantes, algo que nos hace muy felices, porque ha sido un año malo para La Palma".También conocida como la Isla Bonita por sus exhuberantes bosques y extraordinarias bellezas naturales, La Palma ha tenido muchos problemas en la comercialización del plátano y sufrió un temporal a mediados de noviembre en el que murieron tres turistas alemanes."Además de la desgracia de la muerte, eso fue un golpe muy duro para el turismo, porque algunas revistas europeas sensacionalistas nos llegaron a llamar la isla de la muerte", recordó Pérez.No falló la "tradición" de la suerte en los lugares maltratados por la fortuna el resto del año, pero sí las predicciones de los que vieron una señal en los atentados del 11 de septiembre en EEUU.Ningún gran premio terminó en 11 y no se llevó ni una peseta el 11.901, número que fue de los primeros en agotarse al coincidir sus dígitos con el día de la ataques en Nueva York y Washington.Fiel a la cita con la diosa Fortuna fue también el pequeño pueblo de Sort (suerte en catalán), que aunque se tuvo que conformar con un tercero y un quinto premios volvió a alimentar la leyenda de que su administración, "La bruja de oro", ha hecho un pacto con el azar.Pero sin duda la edición de este sorteo, que en sus 191 ediciones no ha dejado de celebrarse ni siquiera en los años de la Guerra Civil (1936-39), pasará a la Historia por ser el último celebrado en pesetas, a sólo 10 días de la llegada de la moneda única europea.




