Iberoamérica busca en Lima sus salidas a la crisis internacional
Los jefes de Estado y de Gobierno de 21 países de Iberoamérica evaluarán hoy en Lima las posibles respuestas de la comunidad de habla hispana y portuguesa a la situación política y económica internacional.
LIMA.---- Los jefes de Estado y de Gobierno de 21 países de Iberoamérica evaluarán hoy en Lima las posibles respuestas de la comunidad de habla hispana y portuguesa a la situación política y económica internacional.En la segunda y última jornada de la XI Cumbre Iberoamericana, los gobernantes debatirán sin tapujos protocolarios y a puerta cerrada lo que pasa en el mundo, sobre todo a raíz de los atentados terroristas del 11 de septiembre, y su repercusión en su comunidad de naciones.La cooperación ante la violencia terrorista y los efectos de la constatada recesión económica mundial ocuparán el eje de los trabajos de la Cumbre, de la cual saldrán dos documentos "políticos" tratando esos asuntos, además de otros dos "especiales" sobre los procesos electorales en Perú y Nicaragua y sobre las islas Malvinas.Esos documentos completarán la Declaración de Lima, que los gobernantes suscribirán hoy al término de la reunión y en la que se hará un balance con miras al futuro de una década de cumbres iberoamericanas, exponiendo sus avances y las iniciativas pendientes de desarrollo. La primera sesión de trabajo en el Swissotel de Lima, sede de la reunión, se dedicará a evaluar la situación política y económica internacional a la luz de la crisis terrorista y de la recesión, pero con especial énfasis en su repercusión en Iberoamérica.En otra posterior sesión de trabajo privada, los mandatarios discutirán los "planteamientos de acción iberoamericana frente a los desafíos de la coyuntura internacional", es decir, las acciones efectivas de la región para afrontar la crisis.En medio de ambos debates, los gobernantes aprovecharán para analizar el estado de sus relaciones bilaterales o para tomar posiciones conjuntas respecto a algunos de los numerosos temas que están en el tapete de la reunión, especialmente económicos, antiterroristas y de cooperación.Tras una ligera concesión al protocolo con la tradicional "foto de familia" de la cumbre, los gobernantes aprovecharán el almuerzo ofrecido por el presidente peruano, Alejandro Toledo, para matizar sus conclusiones, plasmadas en la Declaración de Lima.La declaración, de 63 párrafos y cuatro anexos, será firmada en el Palacio de Gobierno de la capital peruana, en el centro histórico de la ciudad, por el Rey Juan Carlos I de España, 17 presidentes, dos jefes de gobierno y tres vicepresidentes.De Lima saldrá uno de los documentos más importantes de la historia de las cumbres: una declaración política contra el terrorismo que condena los atentados del 11 de septiembre y reafirma el compromiso iberoamericano para combatir esa lacra "en todas sus formas y manifestaciones dondequiera que se produzcan y por quienquiera que las cometa", apoyándose en la cooperación regional.En cuanto a lo económico, la declaración política anexa al documento principal hace hincapié en el "optimismo" de los gobernantes sobre la recuperación económica a partir del año 2002, manteniendo la estabilidad macroeconómica e impulsando las reformas estructurales emprendidas.El presidente cubano, Fidel Castro, que sorprendió en la víspera a sus homólogos anunciando su inasistencia por primera vez en la historia de las cumbres, será el gran ausente en el acto de firma que cerrará la reunión, con palabras de Toledo y el presidente dominicano, Hipólito Mejía.La presidenta de Panamá y anfitriona de la cumbre del año 2000, Mireya Moscoso, Toledo y Mejía, encargado de organizar la Cumbre de 2002, explicarán a la prensa los entresijos de la reunión y sus conclusiones.Este acto será el colofón de la cumbre y a la vez el pistoletazo de salida para el regreso de los gobernantes a sus respectivos países.Solamente el Rey Juan Carlos permanecerá en Perú cuatro días más, puesto que el domingo empieza una visita oficial al país andino, la segunda que hace después de la que realizó hace 23 años, poco después de ser coronado en España.




