Declaran culpable a tres personas por asesinato con sicarios colombianos
Un jurado estadounidense halló culpable de asesinato a tres personas de Miami (Florida) por contratar a sicarios colombianos para matar, entre 1989 y 1993, a varios testigos de un juicio contra dos presuntos narcotraficantes.
MIAMI.---Un jurado estadounidense halló culpable de asesinato a tres personas de Miami (Florida) por contratar a sicarios colombianos para matar, entre 1989 y 1993, a varios testigos de un juicio contra dos presuntos narcotraficantes.Los miembros del jurado dieron a conocer su veredicto contra Eduardo Lezcano, Jairo Castro y Yuby Ramírez, durante una audiencia efectuada hoy en un tribunal de esta ciudad, y los tres serán sentenciados en enero.Lezcano, cuñado del supuesto narcotraficante de cocaína Salvador Macluta, fue encontrado culpable de reclutar, pagar y suministrar las armas a los sicarios, y Castro y Ramírez fueron hallados culpables de ayudar a los asesinos, pero no estaban presentes en la escena del crimen, según los documentos del tribunal.Las víctimas que testificarían contra Macluta y Augusto Falcón, otro presunto narcotraficante, eran Juan Acosta, un abogado; Luis Escobedo, un vendedor de drogas y Bernardo González.El fiscal federal del distrito sur de Florida, Guy A. Lewis, dijo hoy que han solicitado cadena perpetua para Lezcano, Castro y Yuby Ramírez.Lewis informó que las víctimas eran testigos "de importancia fundamental" que pudieron suministrar información esencial contra la red de tráfico de drogas que presuntamente dirigían Magluta y Falcon.Magluta y Falcon, acusados de traficar con unos 100.000 kilos de cocaína, cantidad con la que esperaban obtener unas ganancias próximas a los 2.000 millones de dólares, fueron absueltos de los cargos en 1996 después de un juicio que duró cuatro meses.Los miembros del jurado declararon inocentes de todos los cargos a los acusados, veredicto que causó sorpresa y desilusión entre los agentes federales y policiales que argumentaban que existían suficientes pruebas contra Magluta y Falcón.Tras el dictamen, el FBI comenzó a sospechar que se había "comprado" a uno de los miembros del jurado, basándose en los datos suministrados por un confidente, quien dijo que la persona alardeaba de la compra de objetos costosos.En 1998, Miguel Moya, presidente del jurado que los absolvió, en "uno de los casos más graves de drogas en la historia" de Miami, fue acusado de aceptar medio millón de dólares como parte de un presunto complot para obstruir a la justicia y manipular a los testigos.Magluta y Falcón afrontan un nuevo juicio, previsto para el próximo año, por cargos de lavado de dinero y manipular a un jurado, entre otros.




