El clima de guerra amenaza desarrollo sostenible, dicen ministros latinoamericanos
El clima bélico que se vive en el planeta tras los atentados del 11 de septiembre en EEUU amenaza el sueño mundial del desarrollo sostenible trazado hace una década en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, dijeron hoy varios ministros latinoamericanos reunidos en Brasil.
RIO DE JANEIRO.---- El clima bélico que se vive en el planeta tras los atentados del 11 de septiembre en EEUU amenaza el sueño mundial del desarrollo sostenible trazado hace una década en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, dijeron hoy varios ministros latinoamericanos reunidos en Brasil."Las expectativas creadas en la conferencia de 1992 en cuanto a la cooperación internacional no se cumplieron", indicó el ministro brasileño de Medio Ambiente, José Sarney Filho.Dieciséis ministros de Latinoamérica y el Caribe comenzaron hoy en Río de Janeiro una reunión con miras a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, prevista para septiembre de 2002 en Johannesburgo."La inestabilidad y aprensión que estamos viviendo aumenta aún más el descrédito en posibles avances en las cuestiones ambientales más críticas", añadió Sarney Filho al inaugurar la conferencia.Su colega mexicano, Víctor Licthinger, está de acuerdo. "Vamos a discutir aquí cómo esta nueva situación internacional afectará a la agenda ambiental", dijo a EFE."Estamos preocupados porque el tema ambiental pase a un segundo plano", apuntó.En la reunión están representados 19 países de la región, además del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Banco Mundial y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)."La economía global atraviesa una situación muy difícil y eso va a sentirse sobre el medio ambiente", dijo a EFE el director ejecutivo del PNUMA, Klaus Toepfer. "Debemos asegurar que la ayuda oficial para el desarrollo aumente en lugar de disminuir", indicó.Según el funcionario, los países más ricos aportan unos 57.000 millones de dólares anuales para proyectos de desarrollo, aunque para contener la pobreza y la degradación del medio ambiente serían necesarios 125.000 millones."El Banco Mundial nos advirtió de que hay serias repercusiones para la situación de los pobres del mundo, tanto en términos económicos como ambientales", añadió Topfer.Además de la reunión de ministros, se celebra en Río de Janeiro una conferencia preparatoria del encuentro de 2002 en Johannesburgo, con la participación de organizaciones no gubernamentales.Sarney Filho rescató una de las ideas olvidadas de la Cumbre de la Tierra de 1992, más conocida como Eco 92, y pidió que la deuda exterior de los países en desarrollo se amortigûe para poder atender los problemas medioambientales."Si la deuda se invierte en temas medioambientales, debería haber una reducción", dijo en rueda de prensa, y añadió que también en eso la Eco 92 parece haber fracasado.Según sus cálculos, Brasil necesitaría invertir al menos 50.000 millones de dólares durante la próxima década para normalizar el desarrollo sostenible y combatir la pobreza.Para los ministros reunidos hoy en Río de Janeiro, América Latina y el Caribe tendrán que ser escuchados con atención en Johannesburgo, pues la región alberga la mayor biodiversidad del planeta."Si logramos llevar una propuesta concreta y de consenso a Johannesburgo sería un gran avance", dijo el ministro brasileño, e indicó que "lo ideal sería reafirmar lo que acordamos en la Eco 92".Para Topfer, el secretario ejecutivo del PNUMA, la consigna es clara: se trata de "no renegociar lo que fue decidido en la conferencia de 1992 sino implementarlo".




