Debate sobre agricultura pone de relieve posiciones antagónicas
La discusión en la Organización Mundial de Comercio de un borrador sobre agricultura destinado a la próxima reunión ministerial de noviembre en Doha puso nuevamente de relieve las posiciones antagónicas de proteccionistas - europeos y japoneses - y liberalizadores (Uruguay, Brasil, Colombia o Canadá).
GINEBRA.--- La discusión en la Organización Mundial de Comercio de un borrador sobre agricultura destinado a la próxima reunión ministerial de noviembre en Doha puso nuevamente de relieve las posiciones antagónicas de proteccionistas - europeos y japoneses - y liberalizadores (Uruguay, Brasil, Colombia o Canadá).Los primeros se quejaron de que el texto, un añadido al proyecto de declaración ministerial, está escorado del lado de quienes exigen como prioridad absoluta la rápida y total eliminación de los subsidios a las exportaciones y se de la misma importancia a otros temas importantes para ellos como el medio ambiente o la seguridad alimentaria.Los miembros del llamado grupo de Cairns - países en desarrollo, muchos latinoamericanos, y desarrollados- se quejan, por su parte, de que en el borrador se proponga siquiera tomar en cuenta las "preocupaciones no comerciales": léase medio ambiente, seguridad alimentaria, desarrollo rural, biodiversidad y otras que, según ellos, no tienen cabida en las negociaciones de agricultura.Los representantes de Uruguay, Argentina y Chile coincidieron en su exigencia de que se de prioridad absoluta a los llamados "tres pilares" de las negociaciones agrícolas - los subsidios a la exportación, las medidas de apoyo interno a los agricultores y el acceso a los mercados.Los europeos critican un párrafo del borrador según el cual los miembros de la OMC se comprometen a "celebrar negociaciones globales tendentes a lograr mejoras sustanciales del acceso a los mercados, reducciones de toda las formas de subvenciones a la exportación con miras a su remoción progresiva y reducciones sustanciales de la ayuda interna causante de distorsión del comercio".La UE, algunos de los países candidatos, pero también Suiza, Noruega, Japón y Corea del Sur, objetan al calificativo de "substanciales" para las reformas exigidas y temen que la palabra utilizada en el texto inglés "de "phasing out" en relación con los subsidios a la exportación pueda traducirse como eliminación pura y simple, algo para ellos inaceptable.En la parte opuesta, los países exportadores y del Tercer Mundo se quejan de que los proteccionistas traten de dar de nuevo largas a la eliminación de las ayudas a la agricultura, que les perjudican gravemente, y quieren que el borrador sea más concreto al respecto a la vez que recelan de las preocupaciones medioambientales de ésos.El llamado desarrollo rural, el etiquetado de los productos, el llamado principio de precaución, que permite rechazar importaciones a título cautelar si se teme que pueden dañar la salud, y otros temas caros a europeos, japoneses y coreanos, son vistos por los países en desarrollo como otros tantos caballos de Troya del proteccionismo.Las seguridades dadas por la UE y otros de que en ningún caso se tratará de utilizar esas preocupaciones como nuevas barreras comerciales no parecen haber convencido hasta ahora a los países del grupo de Cairns y a muchos países del Tercer Mundo que exigen una mayor apertura de mercados del mundo rico a sus productos para poder crecer.La UE critica por su parte que EEUU hable de liberalizar el comercio, algo que le gusta oír al grupo de Cairns, mientras incrementa su proteccionismo interno como lo demuestran los millonarios paquetes de emergencia de los últimos cuatro años para ayudar a sus agricultores.Esas medidas distorsionan también el comercio y equivalen a la política europea de precios garantizados a los agricultores, argumentan críticos, que se quejan asimismo de que EEUU exija "trato especial" para su "ayuda alimentaria" al Tercer Mundo, que no es, dicen, sino un instrumento para quitarse de encima excedentes agrícolas.El debate de hoy, unido a los de días pasados sobre inversión y competencia y otros temas, preludia las dificultades que encontrará el eventual lanzamiento en la capital de Qatar - del 9 al 13 de noviembre- de una nueva ronda de negociaciones de comercio multilaterales. EFEJR/chs




