El mal de las vacas locas hunde el consumo carne bovino en Japón
Las dificultades del gobierno para determinar con exactitud el origen del llamado mal de las "vacas locas" en Japón y su falta de reflejos para cortar su propagación han creado una alta desconfianza ciudadana y una notable caída del consumo de carne de ternera.
TOKIO.--- Las dificultades del gobierno para determinar con exactitud el origen del llamado mal de las "vacas locas" en Japón y su falta de reflejos para cortar su propagación han creado una alta desconfianza ciudadana y una notable caída del consumo de carne de ternera.El primer caso japonés de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) se descubrió el 10 de septiembre en una res de raza Holstein de una granja próxima a la capital y, desde entonces, la toma de decisiones se topó con luchas de competencias entre los ministerios de Agricultura y Salud.Ambos se acusaron mutuamente por no impedir que los restos de la res enferma y sacrificada terminaran en una fábrica de piensos para cerdos y pollos, lo que produjo el horror público una lluvia de críticas de las asociaciones de consumidores.Aunque hace siete días anunció prohibir las importaciones, el Gobierno no decidió hasta ayer penalizar la importación, producción, uso y distribución de piensos elaborados con carne y huesos de vaca, sustancias que se sospecha fueron la causa de la presencia de la enfermedad en Japón.Además de la lentitud oficial, el consumidor japonés se ha enfrentado en las últimas semanas tanto a informaciones sensacionalistas sobre la rápida propagación de una temible enfermedad con síntomas tardíos como a las que aseguran que la posibilidad de contagio humano es mínima.Con el fin de ganar la confianza del público las autoridades resaltaron que la carne y los productos lácteos "son seguros en un cien por ciento" y varios miembros del partido mayoritario de la coalición, el Liberal Democrático (PLD) realizaron el acostumbrado ritual de comer carne delante de las cámaras.Sin embargo, los consumidores han disminuido sus compras de carne vacuna provocando fuertes pérdidas en el sector cárnico que se reflejarán en los datos del consumo y ahondarán más aún la recesión.Pese a asegurar que todas sus carnes de res son importadas, la cadena de restaurantes Yoshinoya prevé una reducción de ventas de setecientos millones de yenes (casi seis millones de dólares) en el año fiscal en curso debido al descenso de clientela por las "vacas locas".Un total de 10.568 escuelas públicas han eliminado la carne de ternera de los almuerzos del alumnado por petición de las familias, según informó el ministerio de Educación.El siguiente paso ideado por el gobierno será el inicio el próximo 18 de octubre de la inspección de los casi 1,3 millones de vacas y terneras del país para confirmar que están libres del mal.




