Latinoamérica sigue siendo el continente más peligroso
El continente americano, donde murieron o desaparecieron 186 sindicalistas en el año 2000, sigue siendo el más peligroso del mundo para desarrollar actividades sindicales, según un informe de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).
BRUSELAS.--- El continente americano, donde murieron o desaparecieron 186 sindicalistas en el año 2000, sigue siendo el más peligroso del mundo para desarrollar actividades sindicales, según un informe de la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL).La CIOSL hizo público hoy martes su informe anual correspondiente al año pasado, en el que destaca que el 90 por ciento de las muertes o desapariciones de sindicalistas registradas el año pasado tuvieron lugar en América Latina.Colombia figura "una vez más a la cabeza de la lista mundial de violaciones de derechos sindicales", según un comunicado de la CIOSL.Con la cifra de 153 muertos, ese país tiene el 82 por ciento del total de militantes sindicales muertos o desaparecidos en el continente americano.Allí los sindicalistas "corren peligro constantemente, lo que se ve agravado por la falta de rigor del gobierno, que no llega a poner en práctica programas eficaces de protección", según la organización sindical internacional.Al menos 180 sindicalistas recibieron amenazas de muerte. Otros 37 fueron detenidos de forma arbitraria y 155 tuvieron que huir de las regiones donde vivían. Además, 24 fueron secuestrados y otros 14 sufrieron atentados.El informe denuncia que si bien el contexto de guerra puede explicar en parte estas violaciones de derechos, "es indudable que la gran mayoría de ellas está vinculada a las actividades sindicales de las víctimas".Sin embargo, según la CIOSL, "la terrible situación de Colombia no debe permitir que se olvide la gravedad de las numerosas violaciones de derechos que se cometieron en el resto del continente donde los sindicatos, a los que se considera obstáculos para el progreso económico, a menudo fueron el principal blanco de las autoridades y de los empleadores".En el plano legislativo, 20 de los 27 países mencionados en el informe, es decir, casi 3 de cada 4 países, "imponen obstáculos legales para la creación de un sindicato, una proporción superior a todos los demás continentes".El derecho de huelga "también sufre graves ataques ya que en el continente se reprimió un total de casi 100 huelgas".Si bien esa cifra total fue superada el año pasado por la del continente asiático "no impide que ese fenómeno de represión se produzca en no menos del 80 por ciento de los países americanos, lo que constituye una vez más el índice más elevado del mundo", afirma la organización.Además, "19 países americanos tienen una legislación restrictiva en lo que se refiere al derecho de huelga, al ampliar -casi todos ellos, abusivamente- sus listas de servicios esenciales".En Venezuela, afirma la CIOSL, "el Presidente Chávez intentó asumir el control de las centrales sindicales independientes. Con el pretexto de garantizar la libertad sindical, promulgó decretos para suspender a los dirigentes sindicales e impuso un referéndum para legitimar su intención de destituirlos".En Costa Rica, "que se vanagloria de ser uno de los países más respetuosos en cuanto a derechos humanos, se persigue constantemente a los sindicalistas".En Guatemala "abundan las violaciones de derechos sindicales, principalmente en las plantaciones de banana y en las zonas francas de exportación".En Perú, recuerda el informe, los sindicatos se unieron a los movimientos sociales para impedir que el entonces presidente Alberto Fujimori se presentara para un tercer mandato. Pero durante esas manifestaciones, siete personas resultaron muertas, "a veces de manera terrible". Además, fue saqueada la oficina de la CUT.En Brasil, los sindicalistas de las regiones rurales "sufren constante represión". Uno de ellos "fue asesinado por los matones a sueldo de un terrateniente y muchos otros fueron amenazados".A los numerosos movimientos de resistencia contra los efectos de la mundialización en los que participaron los sindicatos, "las autoridades respondieron más a menudo con la fuerza que con el diálogo". Hubo manifestaciones que se saldaron con muertos en Paraguay, Argentina, Costa Rica y Bolivia.Las "reiteradas violaciones de derechos sindicales en las zonas francas de exportación (maquiladoras) de la región" son otra de las tendencias más marcadas que se observan en el informe, especialmente en América Central, México y el Caribe.




