Sonda Deep Space revela sorpresas en la naturaleza de los cometas
Los responsables de la sonda Deep Space 1 temían que esta vieja nave quedara destruida en su encuentro con el cometa Borrelly, pero ha sobrevivido y sus observaciones han cambiado las ideas que se tienen sobre los cometas.
WASHINGTON.--- Los responsables de la sonda Deep Space 1 temían que esta vieja nave quedara destruida en su encuentro con el cometa Borrelly, pero ha sobrevivido y sus observaciones han cambiado las ideas que se tienen sobre los cometas.Cinco días después del encuentro, los técnicos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena, continúan evaluando los datos que la sonda ha enviado tras el encuentro, pero ya han podido comprobar que el núcleo de un cometa es más complejo de lo que pensaban.Los gases que se desprenden del núcleo del cometa Borrelly, que mide unos ocho kilómetros de lado a lado, se unen al viento solar que le circunda, para formar la cola o coma que se percibe desde la Tierra."La formación del coma no responde al proceso sencillo que antes creíamos que era", ha declarado David Young, un especialista de la Universidad de Michigan que ha estudiado los datos enviados por la sonda Deep Space 1.La nave pasó el 22 de septiembre a unos 2.200 kilómetros del núcleo helado y pétreo del cometa Borrelly.Su misión no era esa. Había concluido tiempo atrás, y con gran satisfacción para sus diseñadores, tras varios estudios de tipo técnico sobre los cometas y sus trayectorias.Cuando los científicos programaron su trayectoria para que se encontrara con el cometa Borrelly, contaban con muchas posibilidades de que la sonda quedara destruida, porque no había sido dotada de escudos de protección contra los fragmentos de piedra, hielo y polvo que el núcleo lanza de continuo violentamente.La nave, según ha informado la NASA, superó con creces la prueba y ha obtenido imágenes de alta resolución del núcleo de este cuerpo celeste."Las imágenes que ha obtenido -según Mac Rayman, responsable del proyecto en el JPL- son incluso mejores que las obtenidas por la sonda europea Giotto del cometa Halley en 1986".La sonda Deep Space 1 "se ha precipitado en el corazón del cometa Borrelly y ha vivido para contar cada detalle de su frenética aventura", ha añadido Rayman.Laurence Soderblom, un geólogo responsable del equipo de captación de imágenes de la sonda, ha calificado de "alucinante y estupendo" el hecho de que haya sobrevivido al encuentro."Las fotografías nos han indicado que el núcleo de un cometa es mucho más complejo de lo que habíamos imaginado. Tienen terrenos irregulares, superficies lisas, fracturas profundas y mucho mucho material oscuro", ha señalado Soderblom.Un antecedente sobre análisis de cometas como el efectuado por Deep Space 1 solo se había realizado en el caso del asteroide Eros por parte de la sonda NEAR, que el pasado año se posó en la superficie del cuerpo.Al igual que ahora Deep Impact 1, la sonda Eros no solo sobrevivió a la colisión del encuentro con el asteroide, sino que fue capaz de seguir emitiendo información durante varios días.Asteroides y cometas presentan diferentes características, especialmente por la cola de gases y hielo que caracteriza a estos últimos, aunque algunos asteroides se consideran hoy cometas "apagados".Los conocimientos que se tienen sobre astronomía indican que, a medida que un cometa se acerca al sol y se calienta, comienza un proceso de evaporación y nubes de gas y polvo surgen del núcleo para formar el coma, que tiene forma esférica y luminosa.Los científicos que controlan la sonda Deep Space 1 esperaban comprobar que el viento solar fluyera simétricamente alrededor del coma, con el núcleo en el centro.Así era, según lo observado por la sonda, pero las imágenes del Deep Space 1 indican que el núcleo disparaba desde un solo lado una gran cantidad de material procedente de tres chorros que convergían en un solo núcleo, con el que se formaba la nube que hace al cometa visible desde la Tierra.




