Unión Europea estudia aislar cabinas de pilotos y prohibir vuelos sobre ciudades
La Unión Europea se plantea endurecer la normativa sobre seguridad aérea con medidas como la prohibición de los vuelos sobre las ciudades, la ampliación de los sistemas de control en los aeropuertos o el aislamiento de las cabinas de los pilotos.
LOVAINA.---La Unión Europea se plantea endurecer la normativa sobre seguridad aérea con medidas como la prohibición de los vuelos sobre las ciudades, la ampliación de los sistemas de control en los aeropuertos o el aislamiento de las cabinas de los pilotos.Estas son algunas de las propuestas que podría poner sobre la mesa el "Grupo Especial" de trabajo que será creado en los próximos días tras el acuerdo alcanzado ayer por los ministros de Transportes de los Quince, quienes se reunieron en un consejo extraordinario, en Bruselas.Los ministros, que hoy continúan los debates en Lovaina la Nueva (Bélgica) junto a los titulares de Medio Ambiente, coincidieron en la necesidad de responder urgentemente a ataques terroristas, como los ocurridos el pasado martes en Nueva York y Washington, con medidas que incrementen la seguridad del transporte aéreo.El uso, por primera vez en la historia del terrorismo internacional, de aviones de gran capacidad llenos de carburante como bombas contra la población civil, ha alertado a las autoridades mundiales a estudiar medidas de prevención.Aunque todavía no hay nada decidido, entre esas medidas que el "Grupo Especial" podría presentar al próximo consejo de ministros de Transportes, previsto para el 15 de octubre, está la posibilidad de prohibir de forma definitiva los vuelos sobre las ciudades, como ya se ha hecho en el caso de Londres de forma temporal.Además, se estudia aislar la cabina de los pilotos para que sea inaccesible a presuntos terroristas, aunque en la Unión coinciden en que "es una medida costosa y que necesita tiempo para ser adoptada".Duplicar o triplicar los controles, tanto de equipajes como de pasaportes, es otra de las medidas preventivas que se estudian, así como igualar las precauciones de los vuelos domésticos a los de los internacionales.Los atentados de Estados Unidos han puesto en evidencia que un vuelo interior puede tener los mismos riesgos nefastos para los usuarios que los internacionales.Asimismo, se piensan mejorar los sistemas de navegación aérea, para conocer con mayor exactitud las incidencias que se produzcan en un avión en vuelo.Todas las medidas que se tomen, los Quince tienen la intención de presentarlas a la Asamblea general de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), que se celebrará del próximo 25 de septiembre al 5 de octubre en Montreal (Canadá).El ministro español de Fomento, Francisco Alvarez Cascos, quien asiste hoy en Lovaina la Nueva a la segunda parte del consejo de Transporte en unión de los ministros de Medio Ambiente, reconoció que la adopción de nuevas medidas supondrá un incremento de los gastos.En su opinión, estos gastos tendrán que salir de "las inversiones estatales y de la financiación a través de los usuarios"."No está demostrado que los avances tecnológicos hayan supuesto un aumento de las tarifas, pero puede producirse en un primer momento un crecimiento de los costes, aunque a medio plazo se reducirán", manifestó el ministro.Respecto a la creación de un "cielo único", comentó que "el Consejo llegó a la conclusión de que se trata de un proyecto de mejor gestión del espacio aéreo y no de gestión más segura", que era el objetivo de la reunión.Sin embargo añadió que "el Gobierno español y el británico ya estaban discutiendo este asunto. Deseo que se acelere porque deseo que el proyecto de cielo único pueda aplicarse", subrayó.En la reunión de Lovaina, que se prolonga todo el día, se están tratando medidas de interés para ambas áreas -medio ambiente y transportes- como la reducción del tráfico por carretera, muy contaminante, en favor del fluvial y por ferrocarril.El sector del transporte es responsable del 24 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal causante del efecto invernadero, y se prevé que aumente hasta el 40 por ciento en 2010.




