Mezcla de sentimientos en un mundo árabe también conmocionado
El mundo árabe también ha quedado conmocionado por la magnitud de los atentados terroristas en EEUU, pero persiste el resentimiento generalizado contra la política de Washington en Oriente Medio, por considerarla pro-israelí.
EL CAIRO.--- El mundo árabe también ha quedado conmocionado por la magnitud de los atentados terroristas en EEUU, pero persiste el resentimiento generalizado contra la política de Washington en Oriente Medio, por considerarla pro-israelí. Mientras que entre los gobiernos de las naciones árabes han predominado los testimonios de condena y pesar por las víctimas, no ha sido así en las calles de una región en las que el apoyo de los Estados Unidos a Israel se considera una gran injusticia.Incluso, el líder libio Muamar al Gadafi, señalado en el pasado como uno de los mayores patrocinadores del terrorismo, expresó hoy sus condolencias por el terrible siniestro y ofreció ayuda humanitaria.También en Siria, uno de los mayores críticos de Estados Unidos, la prensa oficial condena sin mayores comentarios "los mortales ataques de sabotaje contra civiles inocentes", y el diario "Tishrin", órgano gubernamental, dice que el gobierno "simpatiza con el pueblo estadounidense y las familias de las víctimas".El presidente egipcio, Hosni Mubarak, uno de los principales aliados de Washington en Oriente Medio, fue el primero de los líderes árabes en condenar el devastador golpe terrorista de ayer, que calificó de "atroz e inimaginable".Pero los comentarios de la gente apiñada frente a los televisores de las cafeterías y tiendas de electrodomésticos en el centro de El Cairo, recogidos por EFE, ofrecían una imagen completamente diferente de la tristeza mostrada por su presidente."Por fin, a Estados Unidos le ha llegado su hora. Es el momento del juicio final, debido a su parcialidad a favor de los judíos", decía Ahmed Asrafh, de 34 años, funcionario de la banca estatal egipcia.A su lado, un taxista de uno de los hoteles de la capital no ocultaba su júbilo mientras veía repetidas las imágenes de las torres del "World Trade Center" de Nueva York que se desplomaban entre nubes de polvo, con el fondo sonoro de los gritos de pánico de los viandantes."Cuatro aviones mejor que uno. Ahora, los americanos pueden sentir lo que sentimos nosotros aquí cuando masacran a nuestros hermanos (palestinos), sin que Estados Unidos haga nada para impedirlo", afirmaba el conductor, que no quiso decir su nombre.Ambos testimonios representan el rencor hacia los Estados Unidos compartido por gran parte de los ciudadanos árabes, entre los que también hay quienes aparecían verdaderamente horrorizados por la gran perdida de vidas humanas."Los civiles son siempre las principales víctimas", subrayaba un estudiante de Derecho de 23 años, Mohamed Jalifa, que se llevaba las manos a la cabeza cuando un comentarista de la televisión egipcia indicaba que podría haber miles de muertos.Jalifa insistía en hacer una clara distinción entre las víctimas apresadas entre los escombros del "World Trade Center" y las causadas por el avión que se estrelló contra el Pentágono, "el centro del poder militar norteamericano", según sus palabras.Escenas similares en las diferentes capitales árabes de Oriente Medio dan idea de la frustración en la región, ante lo que se entiende como el respaldo total de Washington a Israel durante el cerca de un año que dura la Intifada (levantamiento) palestina.Desde hace varios meses, la diplomacia árabe ha venido insistiendo ante la Administración estadounidense en la necesidad de presionar a Israel para reanudar las conversaciones de paz con los palestinos.Incluso Arabia Saudí, el mayor productor mundial de crudo y principal aliado militar y financiero de Estados Unidos en la región, ha intentado hacer ver a Washington que debía cambiar su política de apoyo indiscriminado a favor de Israel.Pero, al mismo tiempo, los gobiernos de los países árabes moderados, especialmente Egipto, Jordania y Arabia Saudí, consideran el terrorismo como una amenaza contra ellos mismos y no dudarán en prestar toda su colaboración a Estados Unidos para localizar a los responsables de los atentados.También son conscientes de que, si llega a demostrarse un conexión árabe en los siniestros actos terroristas de ayer, significará un mayor endurecimiento de la opinión publica internacional en su contra.




