El colombiano Botero se mantiene segundo en Vuelta España
Erik Zabel, alemán del equipo Telekom, volvió a demostrar que es el mejor esprinter del mundo con su victoria en la tercera etapa de la Vuelta disputada entre Valladolid y León, de 140,5 kilómetros, en la que la tensión produjo caídas y cortes.
LEON.--- Erik Zabel, alemán del equipo Telekom, volvió a demostrar que es el mejor esprinter del mundo con su victoria en la tercera etapa de la Vuelta disputada entre Valladolid y León, de 140,5 kilómetros, en la que la tensión produjo caídas y cortes.Dichas incidencias en el pelotón afectaron a algunos de los favoritos, aunque no al líder, el británico David Millar, que supo guardar su maillot oro.Mientras Zabel se anotó el segundo triunfo consecutivo con un tiempo de 3h.02:50, a una media de 48 km/hora, el pelotón llegaba dividido en dos grupos. En el primero se colocaron Millar, Santiago Botero y Oscar Sevilla (Kelme Costa Blanca) e Igor González (ONCEEroski). A 7 segundos entraron Roberto Heras (US Postal), Unai Osa (iBanesto.com) y Roberto Laiseka (Euskaltel).Joseba Beloki y Abraham Olano causaron un disgusto al ONCE al ceder 22 segundos, lo mismo que hombres importantes, como Angel Casero (Festina) y Marco Pantani (Mercatone). La jornada, en principio de transición, tuvo considerables consecuencias físicas por culpa de las caídas y el exceso de tensión. El español Oscar Freire (Mapei), afectado por una de ellas, no pudo disputar el esprint.El escocés David Millar logró mantenerse un día más como líder, con el colombiano Botero a continuación a un segundo y el estadounidense Levy Leipheimer tercero después de ceder un minuto. Igor González y Beloki mantienen la cuarta y quinta plazas respectivamente. Roberto Heras se encuentra a 47 segundos del líder.La primera parte de la carrera resultó un festival de nervios y caídas debido al temor desatado por la presencia del viento. El pelotón llegó a cortarse en dos grupos, con Abraham Olano y Marco Pantani rezagados. Oscar Freire y Haimar Zubeldia (Euskaltel), con heridas en el hombro y en la rodilla fueron atendidos por los médicos de la Vuelta, pero la peor parte se la llevó el suizo del Rabobank Marcus Zberg, quien debió retirarse con una luxación de hombro.Hasta que llegaron los accidentes, el protagonismo recayó en César García Calvo, el "jabalí del Bierzo", un modesto corredor leonés del Relax Fuenlabrada que saltó en el kilómetro 28 en busca de notoriedad, pero ésta fue efímera por la alta velocidad del pelotón, que cubrió más de 47 kilómetros en la primera hora de carrera. Con los médicos de la Vuelta trabajando a destajo en el pelotón, el siguiente en saltar del pelotón fue el holandés del Rabobank Karsten Kroon, en el 89. El grupo, aún con el susto en el cuerpo relajó la marcha, de ahí que el aventurero llegara a obtener más de un minuto de ventaja en el kilómetro 107. El italiano Ellio Aggiano, del Mapei, sufrió el arrancamiento de una uña, pero al igual que sus compañeros heridos demostró que los ciclistas saben sufrir como nadie.El viento no fue en el segundo tramo de la etapa el león fiero que se pintaba de antemano, por lo que el pelotón dejó soñar a Kroon manteniendo al holandés a tiro de piedra y como referencia válida hasta el momento de desarrollar las tácticas de los equipos de los velocistas. Esto se consumó a 17 kilómetros para meta.Con los 187 corredores juntos, empezó la ceremonia propia de las llegadas masivas, los gregarios tanteando el terreno, los hombres del líder atentos, los favoritos despiertos ante posibles caídas y los "galgos" a buen recaudo. Ante la aceleración de la meta volante de Alcahueja se produce una pequeña montonera, esta vez sin consecuencias.La maquinaria del Telekom se puso en marcha a 8 kilómetros para meta. Los alemanes, hasta entonces agazapados, son los encargados de negociar los finales de etapa para su líder Erik Zabel, insaciable en su ambición. Y de nuevo impusieron la ley de un equipo y la maestría del ciclista más rápido del mundo, que lograba su segunda victoria consecutiva en la Vuelta. La cuarta etapa de la Vuelta unirá León y Gijón a través de 175 kilómetros. Aparecerá la primera dificultad orográfica de la Vuelta, el Puerto de la Ventana, de segunda categoría y los esprinters tendrán la última oportunidad antes de la aparición de la montaña con los Lagos de Covadonga. El último vencedor en Gijón, en la temporada 2000, fue el español del ONCE Eroski Alvaro González Galdeano.




