Rusia celebró once nocheviejas
Rusia celebra hoy once veces la llegada del 2001, a medida que el nuevo año, siglo y milenio cruzan otros tantos horarios que tiene su inmenso territorio, de 9.000 kilómetros del este al oeste.
MOSCÚ --- Rusia celebra hoy once veces la llegada del 2001, a medida que el nuevo año, siglo y milenio cruzan otros tantos horarios que tiene su inmenso territorio, de 9.000 kilómetros del este al oeste.Las penínsulas de Chukotka y de Kamchatka, en el extremo oriente del país, fueron las primeras regiones rusas en recibir el Año Nuevo y brindar a la medianoche local (12.00 gmt).También fueron los primeros en escuchar el mensaje de fin de año del presidente Vladímir Putin, seguido por el estreno oficial del antiguo himno soviético impuesto en su día por Stalin y recién recuperado como símbolo musical de Rusia, aunque con nueva letra.El mensaje de felicitación del jefe de Estado con motivo del Año Nuevo se emite por última vez a las 22.00 GMT, cuando 2001 celebra su llegada en los territorios más occidentales rusos, en el Báltico.A las 13.00 gmt, el Año Nuevo llegaba a la ciudad de Magadán y recorría luego la parte asiática de Rusia, para aparecer a las 14.00 en Vladivostok, a las 15.00 en Yakutsk, llegar a Siberia a las 16.00 en Irkutsk, a las 17.00 en Novosibirsk y a las 18.00 en Omsk, y alcanzar los Urales a las 19.00 gmt en Cheliabinsk.Ya en Europa, a las 20.00 gmt el Año Nuevo hace su llegada en Arjanguelsk y Volgogrado y a las 21.00 en la capital, Moscú, y los últimos en entrar en el 2001 son los habitantes del enclave báltico de Kaliningrado.Caso especial es el los astronautas de la Estación Espacial Internacional, dos rusos y un norteamericano, que reciben en la órbita 15 veces la llegada del nuevo año y lo celebran con un brindis con coñac, llevado por los rusos de contrabando.Serguéi Krikaliov, Yuri Gidzenko y Bill Shepherd empezaron a celebrar el Año Nuevo a las 12.00 GMT y se despiden definitivamente del 2000 un día más tarde, al mediodía del 1 de enero.Cada 24 horas la estación orbital da 16 vueltas a la Tierra, de forma que la tripulación se asoma 15 veces al siglo XXI y vuelve 14 veces al XX.En su mensaje Putin elogió como mayor resultado del año saliente la "estabilidad" política y económica alcanzada en Rusia y la recuperada "dignidad" nacional del país.Según el presidente ruso, en los últimos minutos del 2000 "no sólo sincronizamos los relojes, sino también nuestros pensamientos, sentimientos y esperanzas, para cotejarlos con lo que tenemos en realidad".Se congratuló de que el país puede apreciar "visibles elementos de estabilidad, tan importantes para la política, la economía y para cada uno de nosotros", pues "hace poco parecían imposibles pero ya se convierten en un hecho de nuestra vida".En cuanto a la sociedad rusa, Putin opinó que ésta, por primera vez en los nueve caóticos años desde el colapso de la URSS, dio importantes pasos hacia la reconciliación y la paz civil, al señalar que "por fin nos hemos unido y juntos estamos reuniendo a Rusia"."Hemos comprendido con qué dificultad se consigue y cuán caro se estima la dignidad del país", afirmó el líder ruso, quien había prometido "poner orden" en Rusia y recuperar su papel de "gran potencia" en el concierto internacional de las naciones.En la única mención implícita a los pobres y hambrientos, y a los decenas de miles de refugiados de la zona de la guerra en Chechenia, Putin indicó que no se olvida de que "en esa noche festiva no todos tienen una mesa puesta, y no en todas las casas hay felicidad".También recurrió al lenguaje de los eufemismos al decir que 2000 fue un año de "acontecimientos trágicos", en alusión al hundimiento del orgullo de la Armada, el submarino nuclear "Kursk" con sus 118 tripulantes, o el incendio de la torre de transmisión Ostankino que por varias semanas dejó a los moscovitas sin televisión.Pero afirmó que para resolver todos los problemas se requiere "mucho trabajo que sólo juntos podremos culminar con éxito", y que serán las generaciones venideras a las que tocará juzgar "nuestros logros y nuestros errores".Inmediatamente tras la intervención presidencial las cadenas de televisión y de radio transmiten el nuevo-viejo himno del país, con la música compuesta por Alexandr Alexandrov en 1944 para Stalin y con letra del nonagenario poeta Serguéi Mijalkov.Autor también de las dos anteriores versiones del texto del himno que, según las corrientes políticas de la época, elogiaban a Stalin y a Lenin, Mijalkov en la última versión "democrática" mezcla la gloria del pasado soviético y zarista de la "tierra natal, por Dios protegida".Además del himno, esta semana entraron en vigor como símbolos oficiales de Rusia el escudo con el águila bicéfala bizantina y la bandera tricolor zarista, y el país pasa al nuevo siglo con no pocos problemas, pero al menos dotado de sus atributos formales de Estado.




