Críticas a integración económica latinoamicana en seminario
Duras críticas a la integración ecónomica latinoamericana y del Mercosur formularon el canciller uruguayo, Didier Opertti, y el jefe de Comercio de la OEA, José Manuel Salazar, en la apertura de un seminario en Montevideo.
MONTEVIDEO, - Duras críticas a la integración ecónomica latinoamericana y del Mercosur formularon el canciller uruguayo, Didier Opertti, y el jefe de Comercio de la OEA, José Manuel Salazar, en la apertura de un seminario en Montevideo.El ministro señaló que el Mercosur no ha sido capaz, en los últimos seis años, de generar instituciones que solucionen conflictos comerciales entre los cuatro países que lo integran: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay."Desde 1994 hasta el presente no hemos hecho un solo desarrollo institucional visible en el Mercosur. No hemos creado una secretaría técnica (...) No hemos creado instancias cautelares capaces de prevenir conflictos, no hemos creado mecanismos capaces de interrumpir la situación de facto adoptada unilateralmente por uno de los estados", dijo el canciller.Opertti aludió así a medidas -en general para proteger su comercio- tomadas en los últimos años de manera sorpresiva por los socios mayores, Argentina y Brasil, que desataron en varias ocasiones áridos conflictos en el bloque.El canciller atribuyó la carencia de instituciones al rápido crecimiento que tuvo el comercio en el bloque poco después de creado, en 1991, y que hizo caer a los países en una especie de "optimismo ingenuo" y la creencia de que no eran necesarias instituciones para resolver conflictos.El bloque, convertido en el tercero del mundo con más de 200 millones de consumidores y un producto bruto superior al billón de dólares, cayó en 1999 en una seria crisis tras la devaluación del real, la moneda de Brasil.Este hecho provocó la caída abrupta de la competitividad de sus socios, que decidió a Argentina a adoptar medidas proteccionistas para proteger a su sector exportador.Opertti dijo que en reuniones mantenidas con autoridades de la Unión Europea para llegar a un acuerdo de libre comercio, "sentimos que es un diálogo entre una organización desarrollada (...) y nosotros tratando de no exhibir nuestras diferencias y con reducidos consensos".Por su parte Salazar dijo que Latinoamérica ha llevado a cabo "una integración moderna y vigorosa" pero evidencia altos índices de pobreza y desigualdades sociales, pese a las reformas económicas."Creo que América Latina está en una encrucijada y debe replantearse los paradigmas de desarrollo y de las políticas comerciales de integración y el papel que éstas juegan", dijo.Añadió que no solamente está ocurriendo una reacción contra la globalización, sino que ésta puede derivar "en una desilusión sobre las democracias"."Los desafíos de desarrollo son urgentes en América Latina, porque a menos que haya mejoras sustanciales en los estándares de vida, aumentará el el cuestionamiento de las reformas económicas, pero el riesgo es aún mayor para la credibilidad en las democracias", señaló.El seminario, denominado "Desafíos y perspectivas del proceso de integración en la próxima década", reunirá hasta el viernes a funcionarios y técnicos de distintos países.Es organizado por la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), con sede en Montevideo y por la Organización de Estados Americanos (OEA).




