La telepatía electrónico es un hecho afirma científico británico
El científico británico Kevin Warwick está convencido de que la "telepatía electrónica" ya es casi un hecho: basta someterse a una "pequeña" intervención quirúrgica, para conectar el sistema nervioso a un micro-computer injertado en el brazo.
LONDRES.---- - El científico británico Kevin Warwick está convencido de que la "telepatía electrónica" ya es casi un hecho: basta someterse a una "pequeña" intervención quirúrgica, para conectar el sistema nervioso a un micro-computer injertado en el brazo.Warwick, profesor de la Universidad de Reading, máximo experto en cibernética del Reino Unido, espera demostrar su tesis llevando a cabo un experimento sin precedentes en sí mismo y en su esposa.Según el investigador, con la ayuda de un computer del tamaño de una moneda colocado bajo la piel, es posible transmitir sensaciones como el dolor o la alegría de una persona a otra y a través de Internet.El experimento está previsto para el año próximo y, no casualmente, fue promovido por algunas entre las principales sociedades Internet de Estados Unidos, con una financiación de más de 500.000 dólares.Las micro-computadoras están provistas de baterías, procesadores y retransmisores, y se conectarán en directo con el sistema nervioso de Kevin e Irena Warwick.De este modo, afirma el científico, dos seres humanos podrán comunicarse entre sí, a pesar de las distancias, con la única fuerza del pensamiento y con movimientos de los músculos."Tal el próximo paso en la senda de la fusión entre el hombre y la máquina" -declaró Kevin Warwick a la prensa británica-.El científico no es nuevo en este tipo de experimentos. Hace dos años se sometió a una intervencion quirúrgica, durante la cual se le injertó en el brazo una "pulga" electrónica, capaz de llevar a cabo automáticamente tareas domésticas, como encender la luz cuando se entra en un cuarto o abrir la puerta de casa.También es suya la idea de un microprocesador inserto bajo la piel, para revelar cualquier desplazamiento de las personas en su lugar de trabajo. Este método despertó el año pasado la curiosidad de numerosas empresas internacionales, que querían vigilar a sus empleados y evaluar más fácilmente el grado de productividad.Esta vez, el profesor Warwick quiere poner en prácticas nuevas concepciones. El primer experimento consistirá en tratar de escribir una carta en el monitor de una computadora, trazando la forma en el aire con el dedo. Luego se pasará a tests más complejos.Una vez implantados los minicomputers, eplicó, "será como escuchar una conversación telefónica, ya que tendremos una conexión directa con una computadora".Así sería posible que el microchip registrara sensaciones como la ira, la alegría y hasta las pulsiones sexuales: "Si Irena mira a un hombre joven y siente algo por él, probablemente yo lo advertiré"- bromea el científico.El objetivo principal de la prueba, prosiguió, es analizar cómo se transmiten los impulsos nerviosos, para almacenarlos luego en una computadora. Los impulsos necesarios para mover un brazo serán captados y analizados, y tales informaciones podrían ser utilizadas para ayudar a pacientes inválidos.Además debería ser posible "registrar las sensaciones -observó Warwick-. Si me lastimo un dedo, la computadora recibirá señales de dolor que podrán ser memorizadas en un CD.Rom y más tarde "re-escuchadas" en el interior de mi cuerpo, para estimular la impresión de un dolor "fantasma"."La transmisión del dolor -concluyó Warwick- podría ayudar a la ciencia a anularlo electrónicamente, lugar de suministrar peligrosas sustancias químicas anestésicas".




