Guerrilla colombiana recibe armas desde Costa Rica y Panamá, según diario
Importantes cargamentos de armas destinados a la guerrilla colombiana son trasegados por los territorios de Costa Rica y Panamá, aseguró este lunes el diario costarricense La Nación basándose en declaraciones de funcionarios policiales de ambos países.
SAN JOSE - Importantes cargamentos de armas destinados a la guerrilla colombiana son trasegados por los territorios de Costa Rica y Panamá, aseguró este lunes el diario costarricense La Nación basándose en declaraciones de funcionarios policiales de ambos países.Según el reportaje, las transacciones de armas y municiones, remanentes de los conflictos bélicos que vivió Centroamérica en los años 80 y 90, se originan en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, donde un fusil AK-47 puede costar entre 50 y 100 dólares.Aunque no existe una estimación de las dimensiones de este trasiego, el diario afirmó que se trata de un negocio muy lucrativo, en el que participan finqueros de la zona norte de Costa Rica, ex guerrilleros nicaragüenses y delincuentes comunes.Entre las fuentes citadas por el periódico para respaldar la denuncia, están el jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) de Costa Rica, Marvin Cartín, y la jefe de la Policía Judicial, Lineth Saborío. También menciona a varios fiscales panameños y a funcionarios policiales de Nicaragua.Las armas son trasportadas ocultas en camiones con mercadería hasta la frontera con Panamá y de ahí hasta la frontera con Colombia, donde el mismo fusil que costó 100 dólares puede alcanzar un valor de 2.000 dólares o más al ser adquirido por la guerrilla colombiana.Entre las armas y pertrechos que se trafican predominan los fusiles AK-47 y M-16, los misiles Sam 16, 14 y 7, los morteros y los explosivos C-4, además de municiones, precisó el rotativo.El jefe del Ministerio Público de Costa Rica (Fiscalía), Carlos Arias, dijo que la situación "es preocupante", sobre todo porque es muy fácil evadir los controles policiales en las fronteras del país.Pese a la posición de otras autoridades costarricenses, el ministro de Seguridad Pública, Alvaro Ramos, restó importancia a la magnitud del tráfico de armas hacia Colombia."Es casi imposible que exista un trasiego de armas a gran escala. Tendríamos encima a Estados Unidos y a las oficinas de Colombia", expresó el funcionario.Ramos afirmó también que las autoridades de Nicaragua, Panamá o Colombia nunca le han mencionado el asunto ni le han pedido colaboración para controlar el presunto tráfico de armamento.




