Genética: otro reinado anglo-sajón
La descodificación del genoma humano representa una proeza tecnológica e ilustra el reinado indubitable del mundo anglo-sajón sobre la investigación en el campo genético.
WASHINGTON, Jun 27 (AFP) - La descodificación del genoma humano representa una proeza tecnológica e ilustra el reinado indubitable del mundo anglo-sajón sobre la investigación en el campo genético.El signo simbólico de esta dominación podría ser bien el anuncio de este maravilloso hallazgo hecho desde la Casa Blanca.Aunque varios países -Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Alemania y China- participaban en conjunto en la investigación del genoma, sólo dos jefes de Estado anunciaron el feliz descubrimiento: el presidente Bill Clinton y, por video conferencia, el primer ministro británico Tony Blair.En esa hazaña de la genetica, Estados Unidos y Gran Bretaña se llevaron los créditos mayores, dejando apenas algunas migajas a sus socios (Japón 7%, Francia 4% y Alemania 4%).Pero, tratando de no dejar de lado la contribución de los científicos japoneses, alemanes y franceses, Francis Collins, presidente del Instituto nacional de Investigación sobre el Genoma Humano (NHGRI), estima que la apreciación estratégica ha sido diferente de acuerdo a los países."Estados Unidos, como Gran Bretaña, identificaron ese terreno (la genética) como de una importancia particularmente grande e invirtieron fondos de investigación para que ese proyecto salga adelante", explicó a la AFP.Hay que decir que ambos países tienen un pasado ya rico. De hecho, un estadounidense, James Watson, y un británico, Francis Crick, descubrieron en febrero de 1953 el ADN, la compleja molécula que forma la base de la información genética.En 1977, otro investigador británico, Fred Sanger, logró la primera secuenciación del genoma del virus X1714.En Estados Unidos, bajo el auspicio del departamento de Energía y de los Institutos Naciones de la Salud (NIH), se realizaron inversiones masivas desde finales de los años 80.Los esfuerzos se tradujeron en 1990 con el lanzamiento del "Proyecto del Genoma Humano", un consorcio de 18 países que involucran unos 1.100 investigadores -en su mayoría británicos y estadounidenses- y que tiene una financiación de unos 3.000 millones de dólares a 15 años, de los cuales 2.100 millones se han gastado hasta ahora.En Gran Bretaña, con su poderío financiero, el Wellcome Trust, la fundación del gigante farmacéutico Glaxo Wellcome inyectó 200 millones de libras (más de 300 millones de dólares) en las investigaciones del Centro Sanger, que descifró un tercio del genoma humano.Para Richard Gibbs, un investigador australiano, director del centro de descodificación del genoma humano de la Universidad Baylor en Houston (Texas), el secreto de Estados Unidos reside en su capacidad "a invertir en apuestas y en no quedarse en sus tradiciones", algo que no hacen muchos países europeos.Francia se unió apenas en 1993 al proyecto público. Génoscope, el centro nacional de descodificación francés fue creado en 1997 y esencialmente, gracias al dinero caritativo."Los europeos son muy tímidos en lo que concierne a las inversiones para la investigación en el ciencia genética", consideró por su parte Eric Lander, director del Centro para la investigación genómica del Instituto Whitehead, en Cambridge (Massachusetts).ft/nas/fp




