El megaceros sobrevivió en la isla de Man a su desaparición "oficial"
El megaceros, ciervo gigante contemporáneo del mamut y conocido por figurar en numerosas pinturas prehistóricas, vivía en la isla de Man hace unos nueve milenios, es decir 1.400 años después de la extinción supuesta de la especie, anunció este jueves en la revista Nature un equipo de científicos británicos.
PARIS - El megaceros, ciervo gigante contemporáneo del mamut y conocido por figurar en numerosas pinturas prehistóricas, vivía en la isla de Man hace unos nueve milenios, es decir 1.400 años después de la extinción supuesta de la especie, anunció este jueves en la revista Nature un equipo de científicos británicos.El megaceros, llamado comunmente alce de Irlanda, era un ciervo que se parecía efectivamente a un alce, tanto por su tamaño como por sus enormes cuernos desplegados en forma de abanico, que podían llegar a tener una envergadura de 3,7 metros.Los megaceros eran cazados por los hombres prehistóricos.Hasta el presente los científicos consideraban que este ciervo, que erraba desde hacía 400.000 años a través de las estepas de Eurasia, figuraba entre las especies que no sobrevivieron a los cambios del medio ambiente porvocados por el fin de la era glaciar: el fosil más reciente que se había encontrado tenía unos 10.600 años de antigüedad.Pero, al analizar restos de tres megaceros encontrados en la isla de Man (isla británica situada en el mar de Irlanda) con un nuevo método de radio carbono sumamente preciso, Adrian Lister, del University College de Londres, y sus colegas, tuvieron la sorpresa de obtener resultados que señalaban que uno de ellos tenía 9.225 años de antigüedad (con un margen de error de más o menos 85 años), es decir cerca un mileno y medio después de la fecha de la extinción "oficial" de la especie.El caso de los megaceros de esta pequeña isla, que se separó de las tierras británicas hace unos 10.000 años, puede compararse con el de los mamuts de la isla de Wrangel. En ésta, separada de las costas siberianas, existía todavía hace 4.000 años, seis milenios después de la extinción de la especie en el continente, una última población de paquidermos, que habían evolucionado disminuyendo enormemente de tamaño.Los científicos británicos consideran que este descubrimiento no sólo agrega una especie importante más a la lista de animales que existieron mucho más tiempo de lo que se creía, sino que además aporta un nuevo elemento interesante al conocimiento de la manera como los últimos representantes de la gran fauna del pleistoceno pudieron, en el aislamiento de las islas, pasar al holoceno, nuestra era geológica.




