Más de 3 millones de colombianos sin nada que celebrar el día del trabajo
Cerca de tres millones de colombianos en siete ciudades no tendrán mucho que celebrar este 1 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día del Trabajo.
BOGOTA.--- Cerca de tres millones de colombianos en siete ciudades no tendrán mucho que celebrar este 1 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día del Trabajo.En 1999 la tasa de paro promedio en Colombia fue la más alta de Latinoamérica, seguida por la venezolana y la ecuatoriana.Según cifras oficiales, a marzo pasado el número de parados en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Manizales y Pasto fue de 1.464.958 personas, el 20,2 por ciento de la fuerza laboral.Los subempleados, un grupo en el que se disimula la condición de desocupado, pueden llegar hoy a 1,7 millones (en diciembre pasado eran 1,62 millones, según datos oficiales).Unos y otros suman cerca del 43,6 por ciento de la población económicamente activa (PEA) -23,4 por ciento subempleados y 20,2 por ciento desempleados-, es decir, unos 3,16 millones de personas de las 7,25 millones que trabajaban en marzo o aspiran a hacerlo.Las cifras del DANE a diciembre de 1999 (últimas disponibles) sobre subempleo, esa precaria actividad laboral por ingreso, por tipo de actividad o porque el entrevistado se niega a reconocer su situación de paro, ha variado desde 1994 en el mismo sentido del paro y seguramente aumentó en marzo pasado, aunque los datos oficiales sólo se conocerán hasta julio entrante.En diciembre de 1995, el acumulado de ambos grupos pasó de 20,1 por ciento (hoy es la sola tasa de paro) y cuatro años después llegó a 40,7 por ciento, algo más del doble entre las dos fechas.En números, ello significó pasar de 1.409.114 personas en precarias o nulas condiciones de empleo a finales de 1995 a 2.916.809 en el mismo mes de 1999, es decir, 1.507.695 personas más.Al mediocre crecimiento de la economía, la violencia generalizada que afecta al país, los altos tipos de interés, la crisis fiscal, la baja calificación de los trabajadores y a las rigideces del mercado laboral son atribuidas las causas del crecimiento del desempleo desde mediados de la década.Al problema del desempleo se le suma el bajo y cada vez más precario ingreso de los trabajadores, que según cifras del DANE es hoy para el 29,17 por ciento de los empleados de cero a un salario mínimo, es decir, hasta 4,33 dólares al día.Hace cuatro años, los trabajadores con un ingreso de hasta un salario mínimo eran el 19 por ciento, lo que refleja necesariamente el deterioro que se ha dado desde entonces en el ingreso de los hogares, así como en la calidad de los empleos.Según un informe reciente del Departamento Nacional de Planeación, los cuatro millones de colombianos más pobres sobreviven con el 0,35 por ciento del ingreso nacional, mientras que los cuatro millones más ricos tenían el 48 por ciento.La fuerza laboral entre diciembre de 1995 y cuatro años después creció en número de personas en un 15,05 por ciento, en tanto que la población total ocupada subió en un 4,31 por ciento, lo que llevó en ese lapso la tasa de paro de un 9,5 por ciento a un 18 por ciento.Los empleados plenos, aquellos que tienen contrato, prestaciones sociales o se declaran independientes, pero trabajan, disminuyeron en ese mismo lapso en un 11,83 por ciento.Los subempleados, que se debaten entre el paro y empleos ocasionales, generalmente mal remunerados y sin garantía alguna, aumentaron entre esas dos fechas en un 100 por ciento, mientras que el numero de desempleados plenos creció en los 48 meses en un 116,74 por ciento.El Gobierno y analistas privados han señalado que el aumento en las fuentes de empleo será el resultado de la recuperación de la economía, como consecuencia de ésta, pero no de manera simultánea.Se calcula que para bajar el desempleo a un 8 por ciento en 2005 se necesitan tasas de crecimiento anual de 5,6 por ciento.En 1999 el Producto Interno Bruto (PIB) colombiano cayó en un 4,48 por ciento (el país quedó al mismo nivel de 1994) y para 2000 se prevé un aumento de 3 por ciento.




