Médico demandado en EEUU ejerce en México, se dice inocente
Un médico argentino, requerido por la justicia estadounidense por un escándalo de robo de óvulos, trabaja en un consultorio de un hospital de la Ciudad de México y asegura ser inocente, publicó el diario Reforma.
Un médico argentino, requerido por la justicia estadounidense por un escándalo de robo de óvulos, trabaja en un consultorio de un hospital de la Ciudad de México y asegura ser inocente, publicó el diario Reforma.Las acusaciones contra Ricardo Asch se deben al robo de óvulos para ayudar a mujeres estériles a tener hijos de 1995 a 1999, cuando era director del Centro de Salud Reproductiva de la Universidad de California en Irvine (UCI).Asch sometía a sus pacientes a un proceso de sobreovulación para luego extraerles óvulos fértiles que, sin su consentimiento, implantaba después a otra mujer estéril, a veces también sin el consentimiento de esta última.Asch y el médico chileno José Balmaceda, quien colaboró en el presunto robo de óvulos, están acusados también de falsificar los diagnósticos de las pacientes a quienes extrajeron los ovarios, que son más de 100, con el fin de defraudar a las compañías aseguradoras.De acuerdo con Reforma, existen 113 demandas contra Asch por manipulación genética indebida.Al ser entrevistado por el diario, Asch expresó ser inocente y sostuvo que hay gente interesada en destruir su reputación "debido al hecho de que fue un extranjero muy exitoso" y "celos profesionales o envidia".Asch dijo que las acciones se tomaron para desacreditarlo deliberadamente, aunque admitió que hubo algunos casos de trasferencia de óvulos sin consentimiento de las pacientes."Creo que, en total, el número de casos en que se hicieron realmente, por un error administrativo de los biólogos, transferencias equivocadas sin consentimiento, fueron seis", agregó.Reforma publicó que Asch no podría ser extraditado a Estados Unidos porque no hay ninguna ley que regule la fertilización asistida o el manejo ilegal de material genético.



