CANCER DESCIENDE EN EEUU, PERO EL TABACO PUEDE ALTERAR TENDENCIA
La incidencia del cáncer, y las muertes que causa, han descendido de modo notorio en la última década en EEUU, pero el uso del tabaco amenaza con invertir la tendencia, informaron hoy las autoridades de salud estadounidenses. <BR>Entre 1990 y ...
La incidencia del cáncer, y las muertes que causa, han descendido de modo notorio en la última década en EEUU, pero el uso del tabaco amenaza con invertir la tendencia, informaron hoy las autoridades de salud estadounidenses.
Entre 1990 y 1996, el cáncer ha descendido un 0,9 por ciento cada año en los diez tipos que más muertes ocasionan, pero, pese a los "avances destacables, la batalla está lejos del final", declaró la secretaria de Salud de EEUU, Donna Shalala.
Según cifras de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, difundidas en marzo, un total de 1,2 millones de nuevos casos de cáncer serán diagnosticados en Estados Unidos en 1999 y la enfermedad, en sus 50 variantes más letales, va a matar a medio millón de personas.
El informe difundido hoy por los tres organismos más implicados en la lucha contra el cáncer en EEUU, el Instituto Nacional del Cáncer, el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades y la Sociedad Estadounidense del Cáncer, confirma una tendencia positiva, pero define al tabaco como el gran reto contra el cáncer.
Los cánceres de pulmón, próstata, y colon, tres de los más mortíferos, han mostrado reducciones en su incidencia. El cuarto tipo de cáncer más dañino, el de mama en mujeres, no ha mostrado, en cambio, retrocesos en su incidencia, según estas organizaciones.
Las estadísticas tampoco han mostrado retrocesos en dos tipos de cánceres destacados, los linfomas de tipo No-Hodgkin y los melanomas, en los que el número de muertes que causa se mantiene estable, pero su incidencia ha aumentado un 3 por ciento.
Pese a que el cáncer de pulmón ha descendido en cifras absolutas, el análisis por sexos revela que ha sido más notorio en el caso de los hombres, y menos en el de las mujeres.
La respuesta a este dilema está, según las autoridades sanitarias, en el hábito de fumar cigarrillos que, mientras ha descendido más notablemente entre los hombres en la última década, entre las mujeres los efectos tardarán más en notarse.
La preocupación de las autoridades implicadas en la lucha contra el cáncer se centra en los jóvenes. Los cánceres de pulmón, garganta y vías respiratorias, directamente relacionados con el tabaco y que han mostrado un descenso, podrían volver a aumentar si la tendencia a fumar de los jóvenes no se frena, dijeron las mismas fuentes.
El cáncer no es la enfermedad que más muertes ocasiona en el mundo desarrollado. Ese dudoso privilegio lo tienen las enfermedades del corazón, pero en ambos casos, el tabaco ha demostrado ser un factor determinante.
Según estudios realizados entre los jóvenes, el uso del tabaco ha aumentado un 32 por ciento entre los estudiantes de enseñanza secundaria de EEUU entre 1991 y 1997. Ello, pese al esfuerzo que el gobierno estadounidense ha desarrollado en contra de este hábito.
El cáncer de mama en la mujer y el de próstata para el hombre han sido identificados como las amenazas más preocupantes en el problema de este mal, que tiene cerca de 50 formas comunes y casi otras 50 de rara aparición.
El mayor descenso observado en los casos de cáncer, según las estadísticas, ocurrió después de 1992, año en el que se había alcanzado el punto más alto de muertes por esta enfermedad.
Las muertes han descendido más entre los hombres que entre las mujeres, pero ello es debido sobre todo a que, en principio, las cifras de incidencia y mortalidad eran mucho más altas en el primer grupo.
El cáncer de mama, el más frecuente en la mujer, no ha descendido en cuanto a su incidencia, aunque sí las muertes que origina, debido, sobre todo a las mejores técnicas de tratamiento de que se dispone y a la labor de prevención que han desarrollado las autoridades sanitarias




