Hora 20

Reforma tributaria 2.0, ¿soluciona los problemas económicos y sociales?

Panelistas analizaron la presentación de la nueva reforma tributaria y, debatieron si este texto resuelve los problemas fiscales que tiene el Estado

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En Hora 20 un debate para analizar la nueva reforma tributaria, la reforma 2.0. Se debatió sobre los principales puntos de la tributaria, lo nuevo que trae, los sectores que terminan perdiendo y los que ganan. Se analizó si es una reforma estructural o si simplemente responde a las necesidades actuales a nivel económico. También una mirada a las medidas en términos de generación de empleo, apoyo a las empresas y al tiempo la efectividad de los planes para reducir la evasión y aumentar la austeridad en el gasto del Estado.

Tras el fracaso de una reforma tributaria que buscaba recaudar unos $23 billones de pesos a través del pago de renta en más personas naturales o un aumento en la base de productos con IVA y del estallido que generó dicha propuesta, el gobierno acaba de iniciar en el Congreso el debate de lo que se conoce como la reforma tributaria 2.0 o la “ley de inversión social”, un proyecto mucho más austero, con pocas aspiraciones de ser estructural y que busca recaudar $15,2 billones de pesos para estabilizar las finanzas, dar un parte de tranquilidad a calificadoras de riesgo y continuar con los programas sociales del Estado.

Esta nueva propuesta que ya fue aprobado en primer debate en las comisiones económicas del congreso se mueve bajo cuatro ejes: aumento en la renta a las empresas al 35 por ciento y una sobretasa para el sector financiero de tres puntos, es decir, quedará en el 38 por ciento. Se complementa con una reducción del descuento en el impuesto del ICA; un plan de austeridad para reducir la burocracia, congelar vacantes y ahorro hasta del 50 por ciento en rubros como viáticos, publicidad, combustible o telefonía celular. Por último, está el plan de evasión que junto con la DIAN se fortalecerá la capacidad de fiscalización a través de facturación electrónica, factura de renta y RUT de oficio.

Lo que dicen los panelistas

Para Beethoven Herrera, doctor economía, profesor en la Universidad Externado y Universidad Nacional, columnista, la reforma va en la línea necesaria para conseguir recursos que son urgentes, pero que precisamente no va al fondo del problema, y recordó que “la misión de este gobierno recomendó eliminar más de 200 exenciones; pero eso no se ha hecho y eso está pendiente”.

En cuanto a los programas sociales, dijo que son necesarios en momentos de emergencia para inyectar dinero a las personas, pero, así como se coincide en esa ida, cree que la mejor renta básica es que se cumplan las obligaciones de garantizar tierra al que la perdió; que se ofrezca educación con conectividad e innovación tecnológica.

Marcela Eslava, decana de la facultad de Economía de la Universidad de los Andes, planteó que el proyecto tiene elementos positivos, “ahora luce más políticamente viable y eso es importante porque los mercados nos proveen financiaron y tasas de interés razonables”, no obstante, no dejó de lado que las restricciones de carácter político le impusieron un carácter al proyecto que hace que no se avance en la estructura tributaria.

Frente al impuesto de renta en las empresas, dice que lo motivador es tener actividad empresarial, mientas que cuando es aplicado en personas, el hecho generador es recibir esos ingresos “por eso cuando recae sobre la actividad económica es un desestimulo”. También explicó que este debe ser un impuesto que trate igual a todos los sectores, a todos los tamaños de empresas, y a las distintas regiones.

Para Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, esta reforma no es la técnicamente deseable, pero sí la políticamente posible, pues comenta que el tamaño del hueco fiscal es de 2% del PIB y esta reforma pretende recoger 1,4% de forma permanente; “con esto se resuelve parte del problema, pero no todo” y advirtió que posiblemente el próximo año será necesaria una reforma adicional en la que sí se aborden temas como pensiones, renta a más personas naturales o IVA.

En cuanto a la situación de las empresas, dijo que nos deberíamos mover a una “equidad horizontal” para cumplir con los elementos del estatuto tributario, pero que cuando se tienen tarifas altas y por detrás grandes exenciones, se hace difícil cumplir esa regla.

Ricardo Ávila, consultor, analista senior en El Tiempo, comentó que estamos ante una reforma que es la única políticamente pero, no soluciona la totalidad del problema. “Es claro que, a menos de un recorte enorme en el gasto para el próximo gobierno, no hay alternativa a otra iniciativa en el congreso” y explicó que los gravámenes altos en las empresas atentan contra el círculo virtuoso de inversión y generación de empresa, y afirma que en el país el tratamiento tributario a las empresas nos deja en desventaja competitiva.

En cuanto a los planes de austeridad en el Estado, destacó que el margen de maniobra del gobierno sobre el presupuesto es muy reducido y que buena parte de lo que se compromete, es ya una camisa de fuerza. “Lo que se piensa de que acá hay espacio para recortar, es una falacia”, concluyó.

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