El Tarra, municipio donde grupos guerrilleros se disputan los laboratorios de coca
En la zona delinquen el Epl, Eln y las bandas criminales.

(Colprensa)

El municipio de El Tarra, donde desapareció la periodista colombo española Salud Hernández, es una población que cuenta con más de 12.000 habitantes. Sus pobladores desde hace muchos años atrás han vivido de raspar la hoja de coca, el narcotráfico se convirtió en el eje de la economía de los pobladores, quienes no tienen otro oficio que hacer.


Sus habitantes tienen un alto grado de necesidades insatisfechas, la cobertura educativa en salud y educación es baja, como también las vías de acceso son precarias, las condiciones de vivienda son vulnerables y es una región donde sus habitantes denuncian la ausencia del Estado en todas sus manifestaciones.
En esa localidad existen cinco barrios, cinco corregimientos, 34 veredas, siete caseríos, una inspección urbana y dos inspecciones rurales.
La vida del Tarra tiene dos escenarios, la urbana y la rural; en la primera es donde se reflejan los resultados de la venta de coca, en el área rural poco a poco, en medio de sus precariedades, se dejan ver opulencias y el intento de una nueva vida para algunos derivada de actividades que tienen que ver con la comercialización de la misma.
Durante la presencia de alias Megateo en la zona, estos habitantes lograron ver una nueva vida, por el gran flujo de movimiento de dinero y nuevas riquezas que se perciben en algunas edificaciones lujosas, vida comercial e incluso hasta nuevo parque automotor para algunos.
En la zona rural, el crecimiento de los laboratorios de coca deja grandes dividendos a los grupos al margen de la ley, especialmente al ELN y EPL, según advierten las autoridades quienes hoy mantienen una disputa territorial para el control del tráfico de estupefacientes, que tienen como destino final Venezuela y su envío al exterior.
Pese a que ‘Megateo’ fue dado de baja, la guerrilla del EPL ha empezado a ejercer un dominio más amplio y un control sobre los cascos urbanos de municipios como El Tarra, San Calixto y Hacarí, e intenta penetrar en Teorama, territorio con alta presencia del ELN.
Para defensores de Derechos Humanos desde la Fundación Progresar, Wilfredo Cañizales advierte que "lo que está ocurriendo en el Catatumbo es un reacomodamiento de grupos armados ilegales, el proceso de la firma del acuerdo final para la paz con las Farc ha dejado unos territorios que hoy están peleándose el ELN y el EPL con los agravantes que esto trae violencia, desplazamiento forzado y narcotráfico, que es el eje central de lo que pasa en esa región".
Esto es grave por la confrontación como también por las implicaciones que tendría el crecimiento de una guerrilla como el EPL que después de la muerte de ‘Megateo’ se pensó en su debilitamiento, pero se ha visto todo lo contrario, "hay un espacio importante político, militar y geográfico que las Farc están dejando y que van a dejar, y los otros empiezan a nutrirse de las 30.000 hectáreas de hoja de coca, esto ha llevado a que la situación de violencia sea insostenible, eso es lo que estamos viviendo".
Los habitantes en esa población se han acostumbrado a los hechos diarios de violencia, que hoy cuando la vida de la periodista colombo-española es noticia a nivel mundial, ellos aseguran que "quienes llegan a la zona intentan conocer lo que pasa y eso se llevan la historia, una violencia que se vive por todos lados, pero que nadie logra detener".




