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CCS entrega recomendaciones para una respuesta efectiva en el Simulacro Nacional de Emergencias

Más allá de evacuar y medir tiempos de respuesta, el ejercicio debe contemplar análisis integrales en todas las sedes y turnos, involucrar a la cadena de suministro y contar con un enfoque integral e inclusivo.

Simulacro en el Quindío- Vanessa Porras de Caracol Radio Armenia

. En el marco de la realización del Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias del próximo 21 de octubre, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) emitió una serie de recomendaciones dirigidas a empresas, instituciones y ciudadanía en general, con el fin de avanzar hacia una preparación efectiva, integral e incluyente ante emergencias y desastres.

“Un simulacro no mide solo la rapidez con la que evacuamos un lugar, sino nuestra capacidad de proteger vidas y crear resiliencia. No se trata solo de activar una alarma, trazar una ruta y medir tiempos de evacuación, sino de poner en práctica los procedimientos, controles y apoyos previstos frente a los escenarios definidos, así como los conocimientos y habilidades del recurso humano frente a estas situaciones”, afirma Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS).

Claves técnicas para una planificación eficaz

La entidad destaca los siguientes elementos esenciales para el desarrollo del simulacro:

  • Sensibilización previa: capacitar al personal sobre alarmas, rutas, comportamientos seguros, responsables y puntos de encuentro, asegurándose de que las instrucciones sean plenamente comprendidas e interiorizadas por todos los actores. Además, la capacitación en primeros auxilios (tanto físicos como psicológicos), manejo de extintores, entre otros, es parte esencial para dar una respuesta efectiva por parte de la brigada de emergencias.
  • Cobertura total: las organizaciones y entidades deben asegurarse de que el simulacro cubra todas las sedes, turnos, trabajadores, contratistas y visitantes. Esto requiere un análisis integral de las amenazas y vulnerabilidades a la que está expuesta cada sede y la definición de los escenarios de riesgo acorde al contexto.
  • Cadena de suministro: en los sectores productivos es indispensable que los planes de preparación y respuesta a emergencias consideren escenarios de interrupción de operaciones. Esto implica desarrollar simulacros junto con proveedores, contratistas y clientes para implementar planes de continuidad de negocio como un aspecto clave para la resiliencia empresarial.
  • Enfoque inclusivo: se debe promover y garantizar la participación y consulta de personas con discapacidad, para identificar qué apoyos o ajustes razonables se requieren para evacuar un lugar en caso de emergencia.
  • Protección animal: considerar la presencia, el manejo, cuidado y evacuación de mascotas y animales de asistencia o apoyo emocional.
  • Kit de emergencias: preparar un kit con elementos básicos para la supervivencia humana y animal y ubicarlo en un sitio visible y seguro cercano a la salida. Verificar que dicho kit sea portado en el desarrollo del simulacro.
  • Evaluación posterior: una vez finalice la jornada, revisar que todas las personas hayan recibido la alerta mediante los medios previstos, comprendieron la información, utilizaron las rutas definidas, contaron con los apoyos requeridos y si la brigada, los equipos y demás controles funcionaron como se esperaba. Los errores identificados y lecciones aprendidas deben contribuir a la mejora continua del plan de preparación y respuesta a emergencias.

“Debemos recordar que una gestión del riesgo verdaderamente integral, eficiente e inclusiva protege vidas, reduce pérdidas y contribuye al desarrollo sostenible. Los simulacros son un ejercicio participativo que les permite a las organizaciones, familias, comunidades y territorios

poner a prueba los instrumentos, mecanismos de coordinación y capacidades con los que cuentan para responder ante una emergencia”, indicó Solano Luque.