Internacional

¿Cuáles fueron las consecuencias políticas y sociales tras el 11-S?

Tras dos décadas y media de los atentados a las Torres Gemelas y El Pentágono en Estados Unidos, conozca las principales consecuencias políticas y sociales en el mundo por los ataques terroristas.

Conozca cuáles fueron las consecuencias políticas y sociales tras los atentados del 11 de septiembre de 2021. Foto: Getty/ AP/ EFE y EPA.

Se cumplen 25 años una de las tragedias más grandes que se presentó en el mundo. El 11 de septiembre de 2001, también conocido como 11-S, las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono, en Virginia, en Estados Unidos fueron víctimas de atentados terroristas que cobraron la vida de cerca de 2.977 personas.

Ese día, 19 terroristas pertenecientes al grupo Al Qaeda secuestró cuatro aviones comerciales en Estados Unidos con la intención de utilizarlos como objetivos simbólicos del poder económico, militar y político del país.

Dos de los aviones (vuelo 11 de American Airlines en la torre norte y vuelo 175 de United Airlines en la torre sur) se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Center en Nueva York, el tercero (vuelo 77 de American Airlines) impactó contra el Pentágono en Virginia y el último (vuelo 93 de United Airlines) cayó en un campo cerca a Shanksville, Pensilvania.

Entre las víctimas, 2.606 personas murieron en las Torres Gemelas o raíz de las heridas, 246 tripulantes fallecieron en los cuatro vuelos y 125 más perdieron la vida en El Pentágono.

¿Cuáles fueron las consecuencias políticas y sociales tras el 11-S?

Tras los ataques terroristas del 11-S, Estados Unidos tuvo la opción de responder con la intención de buscar justicia y seguridad teniendo un compromiso con el Estado de derecho y los derechos humanos o hacer su propio camino. Esta última fue su elección.

El gobierno del presidente George W. Bush como primera medida declaró una estrategia que llamó una “guerra contra el terror”. Esta acción se dio gracias a la autorización del Congreso de los Estados Unidos, que entregó los fondos necesarios para el uso de la fuerza militar en los días posteriores a los atentados.

Esta estrategia derivó en la invasión de Afganistán con el objetivo de desmantelar a Al Qaeda y capturar a su líder, Osama bin Laden, quien fue ubicado finalmente y abatido en 2011 durante una operación militar en Pakistán.

De igual manera, Estados Unidos realizó invasiones militares en Irak en 2003. Tras esto, el país norteamericano continuó con abusos en la “guerra contra el terror” en la que se incluyeron detenciones secretas, torturas, asesinatos selectivos, detenciones indefinidas sin cargos y juicios sin garantías antes comisiones militares con poder, que dictaban condenas de muerte.

A su vez, además de las invasiones a Afganistán e Irak por parte de Estados Unidos, durante ese periodo, continuaron los crímenes de guerra y otros de derecho internacional.

Otros de los cambios políticos tras el 11-S se dio en el plano interno, luego de que el Congreso de Estados Unidos aprobara la USA Patriot Act, una legislación que incrementó las facultades de vigilancia masiva de comunicaciones e inteligencia del Estado, reduciendo la privacidad ciudadana en nombre de la seguridad nacional

Asimismo, se creó el Departamento de Seguridad Nacional, que se encargaba de coordinar la protección del territorio frente a nuevas amenazas.

Por otra parte, tras el 11-S, las consecuencias sociales fueron enormes y notables con hechos de racismo y xenofobia recurrentes, además de una paranoia colectiva y cambios generacionales de tecnología.

Luego de los atentados terroristas, en el país norteamericano se volvieron más notorios hechos de racismo, xenofobia y una sospecha generalizada hacia las comunidades árabes, musulmanas y del sur de Asia.

La seguridad en los aeropuertos se volvió más estricta de manera permanente, con controles más fuertes que cambiaron la experiencia de viajar en todo el mundo con arcos de seguridad, restricción de líquidos y revisión exhaustiva a los pasajeros.

De igual manera, se generó una percepción de miedo y paranoia colectiva en la que se mantiene la creencia de que están en vulnerabilidad frente a un nuevo hecho de terrorismo internacional, lo que ha afectado la salud mental colectiva y el debate público sobre la inmigración.

Asimismo, las nuevas generaciones conviven en un entorno digital y físico por controles de seguridad y el escrutinio tecnológico.

Escuche Caracol Radio EN VIVO:

Bogotá AM

Cristian Contreras

Comunicador social y periodista de la Universidad...