Manizales

Jairo A. Ospina murió en Manizales, pero salvó 25 vidas en Colombia gracias a la donación de órganos

El hombre de 37 años murió por una isquemia cerebral.

Jairo Alonso Ospina, falleció a los 37 años, pero salvó 25 vidas por la donación de órganos, tejidos y óseos. Foto suministrada.

Manizales

Todo se remonta al 18 de julio de este año, cuando se diagnosticó la muerte cerebral de Jairo Alonso Ospina, un psicólogo de 37 años, que residía en Manizales y quien tenía hábitos de vida saludable, sin embargo, un día llegó del gimnasio con su esposa Estefanía García, él presentó migraña, por lo que acudieron al hospital.

“Él era una persona maravillosa, era atento a la necesidad de los demás, donaba sangre cada vez que podía. Conversábamos acerca de la posibilidad de donar, pero nunca imaginamos que sería de manera repentina. De hecho, encontré el certificado de donación de sangre de hace seis meses. En dicha fecha, después de la migraña decía incoherencias, en el hospital nos contaron que tenía isquemia cerebral y todo vino en declive, Jairo no mejoró y el 25 de julio se dictaminó la muerte cerebral. Entre amigos y familia comentaron la donación de órganos y en el núcleo familiar estaba muy claro el tema”.

Decisión para donar

El tema de la donación de órganos había sido dialogado entre la familia, consideraban que era positivo para todos, ya que contribuía a salvar vidas a pesar de lo acontecido, por eso Estefanía nos cuenta más.

“Inmediatamente, fui al personal médico, les comuniqué que me interesaba donar los órganos de mi esposo, aclaro que fue una decisión con toda su familia. Al hacer la solicitud, Jairo cumplía los requisitos y el hospital empezó el protocolo. Después, arriban las entidades responsables para efectuar las extracciones de los órganos de Jairo. Los integrantes médicos nos informan que salvaríamos unas 25 vidas, dato que nos sorprendió. Jairo fue tratado como un héroe, ya que nosotros pensábamos que donar era algo común en Colombia y realmente no es así. Atravesamos seis días de agonía, pero salvamos la vida a personas que llevan muchos años en espera”.

Dolor por partida doble

No obstante, el dolor por Jairo se partió en dos, ya que su padre, Jairo Ospina, de 66 años, sufrió un infarto horas después de que su hijo falleció, a pesar de comprender lo que sucedía, no soporto la ida de su primogénito.

“Mi suegro nos envía un audio al grupo familiar expresando su satisfacción por la donación de órganos. Al día siguiente del fallecimiento de mi esposo, mi cuñada va a recoger a su papá, pero él no responde y se da cuenta que amanece sin vida. Mi suegro no aguantó el dolor de perder a su hijo, así que tuvimos una misa doble, una cremación doble, despedimos a padre e hijo. Él sufrió un infarto mientras dormía”, describe Estefanía.

Agrega que “Debemos dejar de estigmatizar el tema, hay que conversarlo con nuestra familia para que sepan que existe la posibilidad de donar, hay que entender que salvamos vías. Como cuerpo no estaremos, vamos a estar como espíritu y esas charlas al respecto son enriquecedoras al saber que nuestros familiares vivirán por medio de otras personas”.

Panorama de donación de órganos en Colombia y Caldas

El riñón es el órgano que más necesitan los pacientes, este año se han realizado 715 trasplantes de este, de corazón y dobles, por eso Juan Diego López Palacio, médico epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Manizales, destaca la importancia de la donación de órganos, el cual afirma es un acto solidario que salva vidas.

“En Colombia hay más de 4.000 personas en lista de espera para riñones, hígados, pulmón, corazón y páncreas, la necesidad es real, puesto que ellos son conscientes que aumenta la esperanza de vida. En Caldas, 61 personas permanecen en dicho listado, de los cuales 59 son para riñón. Cuando alguien recibe mencionado órgano, p antes dependía de diálisis, el cambio de vida es totalmente distinto, es como volver a nacer”.

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El profesional de la salud destaca el actuar de Estefanía y de la familia de su esposo al ejecutar la donación, ya que fueron responsables y conscientes de cumplir los requisitos, pero explica por qué no es tan frecuente.

“Porque es una persona joven que llega en estado clínico a una muerte encefálica o cerebral, además, todos sus órganos están en buenas condiciones, relativamente es poco frecuente. Por ejemplo alguien de 65 años con cáncer, los órganos y tejidos no son aptos porque existe una enfermedad de base, no está en condiciones idóneas para ser trasplantados, entonces estas circunstancias hacen que donantes multiorgánicos no sean comunes”.

A pesar de que una familia está devastada por la partida de dos de sus integrantes, hoy 25 personas vivirán más tiempo gracias a la donación de órganos.