“Volver a jugar bajo la luna”, el informe de mujeres afro que retrata el impacto de la guerra
La Coordinación de Mujeres Afrocolombianas Desplazadas en Resistencia, colectivo activo desde el 2004 dio a conocer su informe de daños vividos como víctimas del conflicto armado en Colombia.
Colombia
Según los datos del Registro Único de Víctimas a junio de este 2026, solo 1.310.518 víctimas del conflicto armado, se autorreconocen como pertenecientes al pueblo negro, afrocolombiano, raizal y palenquero, y el avance en reparación colectiva no supera el 5%.
Así quedó evidenciado en el informe llamado “Volver a jugar bajo la luna” realizado por la Coordinación de Mujeres Afrocolombianas Desplazadas en Resistencia, La COMADRE y la Fundación Universitaria Agustiniana, que se consolidó con la realización de 40 talleres en cuatro macro regiones del país, Caribe, Pacífico, Oriente y Centro, recogiendo testimonios directos de más de 7.000 mujeres víctimas de la violencia.
El documento se consolidó bajo cuatro ejes principales que evidencian la afectación del conflicto en las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.
- Las prácticas colectivas y memoria: Relacionadas con la pérdida de la oralidad, la memoria, las tradiciones y las redes comunitarias debido al desplazamiento.
- Las formas de relacionamiento, organización y el proyecto colectivo: Generando rupturas internas en las organizaciones comunitarias existentes en los territorios, lo que obligó a las mujeres a asumir liderazgos desde una mirada individual, actividad a la que no estaban acostumbradas en sus territorios.
- Estigmatización y racismo: Debido al desplazamiento de las mujeres y niñas, se evidencia la estigmatización de su cuerpos, acentos y estéticas. Además, se documentaron agresiones verbales en entornos escolares, laborales y sociales.
- Destrucción del territorio: Proporcionado por el desarraigo de sus territorios, no solo entendido como la pérdida física de la tierra, sino también como la ruptura de la memoria, la espiritualidad, la economía y la identidad colectiva.
Desde la Coordinación de Mujeres Afrocolombianas Desplazadas en Resistencia, La COMADRE, señalaron que el informe no solo documenta a las mujeres afro como víctimas de la violencia, las representa como actores políticos claves para la reparación colectiva, la transformación del tejido comunitario, la sanación de los territorios golpeados por el conflicto armado y la apuesta por la búsqueda de la verdad.
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