Gremio transportador alerta que la ANI deja deudas y en mantenimiento a las carreteras del país
COLFECAR pidió atención y vigilancia al gobierno de De la Espriella en temas de infraestructura.


El gremio de los transportadores de carga, COLFECAR, ha pedido atención al nuevo gobierno. Según advierten, la administración saliente (el gobierno de Gustavo Petro) le entregará al nuevo presidente un panorama muy difícil en las carreteras del país, una deuda de $5.28 billones de pesos y cientos de kilómetros de vías que podrían quedar en el olvidadas.
COLFECAR es la asociación que representa a los camioneros y empresas que mueven la carga por todo el país. La empresa presentó inquietudes por obras canceladas a la mitad, mal manejo administrativo y perdonar fallas por parte de los contratistas. El nuevo gobierno tendrá que asumir estos problemas con insuficiencias de dinero.
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) es la entidad del Estado encargada de contratar a empresas privadas para construir y mantener las carreteras. Sin embargo, según advierte COLFECAR, la administración del gobierno saliente realizó una gestión que desató una grave crisis financiera y operativa en la red vial del país.
Esta mala administración dejó una enorme deuda de $5.28 billones de pesos que heredará el nuevo gobierno, generada por incumplimientos estatales, fallos judiciales y conciliaciones en proyectos clave: $3.5 billones en Antioquia - Bolívar (Ruta al Mar), $1.3 billones en la Perimetral Oriente de Cundinamarca y $0.48 billones en la concesión Cartagena - Barranquilla.
A este hueco fiscal se suma una deficiente gestión administrativa en las terminaciones anticipadas de contratos, la exención de responsabilidad a los concesionarios y la devolución de las vías al Estado.
La ANI ha transferido cientos de kilómetros de carreteras al INVIAS (entidad que debe recibir y cuidar las carreteras cuando los contratos con los privados se terminan) a pesar de saber que esta entidad no tiene recursos asignados para lo que resta de 2026. Esto deja a los usuarios sin presupuesto para el mantenimiento periódico de las vías ni para servicios de emergencia esenciales como grúas y ambulancias.
COLFECAR explica que: el 97% de la carga en Colombia se mueve por carretera. Si las vías están dañadas, todo sube de precio y afecta a la seguridad de la población por la falta de recursos.
La situación operativa se complica aún más por la falta de un periodo de transición para la toma de decisiones. Un ejemplo claro es la decisión de la ANI de finalizar el contrato de DEVIMED (vía Medellín-Bogotá) este 31 de julio de 2026, se ignoraron los llamados a dar un margen de tiempo que le permita a las nuevas autoridades asumir este corredor vital de manera organizada y responsable.
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Actualmente, los usuarios se sienten abandonados en las vías manejadas por el Estado, pues a diferencia de las privadas, muchas ya no cuentan con servicios de emergencia ni información sobre el estado de la ruta.
La asociación pide al gobierno saliente que sea responsable y no deje las carreteras abandonadas. Esperan que el nuevo gobierno actúe rápido para salvar proyectos como Antioquia - Bolívar para así evitar que la nación pierda otros 3.5 billones de pesos y garantizando que los colombianos puedan viajar seguros.
“Esperamos que esta situación sirva para alertar al nuevo Gobierno sobre la magnitud de los retos que recibe en materia de infraestructura vial y, al mismo tiempo, motive a la ANI a reconsiderar su decisión frente al caso DEVIMED (concesión vial encargada de la operación y mantenimiento de la autopista Medellín - Bogotá). Aún existe la posibilidad de adoptar una medida responsable que garantice la continuidad en la prestación del servicio y proteja el interés general de los usuarios de uno de los corredores viales más importantes del país“, expresa COLFECAR.




