Samacá hace historia: una banda de 64 jóvenes conquistó el mundial de música en Países Bajos
Con una calificación de 95,69 puntos, la banda sinfónica de Samacá se coronó campeona del World Music Contest de Kerkrade, imponiéndose a agrupaciones de ocho países europeos y dejando en alto el nombre de Boyacá y Colombia.
Sinfónica de Samacá
La banda sinfónica de Samacá escribió una de las páginas más importantes para la cultura boyacense al consagrarse campeona del World Music Contest (WMC) Kerkrade, en Países Bajos, considerado uno de los certámenes de bandas más prestigiosos del mundo. Con una sobresaliente calificación de 95,69 puntos, la agrupación integrada por 64 niños y jóvenes obtuvo el primer lugar de la tercera división, imponiéndose sobre delegaciones de ocho países europeos y otras representaciones colombianas.
Durante la competencia, los músicos samarenses se enfrentaron a bandas provenientes de España, Polonia, Bélgica, Francia, República Checa, Alemania, Italia y Luxemburgo, además de agrupaciones nacionales, entre ellas Tibasosa. El jurado internacional destacó la excelencia técnica, la disciplina escénica y la capacidad de la agrupación para transmitir la riqueza y la tradición musical colombiana, factores que marcaron la diferencia en uno de los escenarios más exigentes para las bandas sinfónicas del mundo.
El alcalde de Samacá, Wilson Castiblanco Gil, aseguró que este triunfo es el reflejo del trabajo y la dedicación de toda una comunidad. «...El triunfo de Samacá en el World Music Contest Kerkrade es el resultado del esfuerzo colectivo de nuestras niñas, niños y jóvenes, y una demostración de que la música sigue siendo puente entre generaciones y países...», afirmó el mandatario, al destacar que el reconocimiento internacional ratifica el impacto de los procesos de formación artística que impulsa el municipio.
La histórica victoria consolida a Samacá como un referente de la formación musical en Colombia y proyecta el talento boyacense en el escenario internacional. Más allá del trofeo, el triunfo representa un reconocimiento al compromiso de decenas de familias, docentes y directores que han convertido a la música en una herramienta de transformación social, llevando el nombre de Boyacá y de Colombia a lo más alto de uno de los concursos musicales más importantes del planeta.