Así podría afectar el agua y la energía el fenómeno de El Niño en Santander
La disminución de las lluvias podría afectar las fuentes que abastecen de agua a Bucaramanga y reducir la generación hidroeléctrica.
En Risaralda sólo los cafeteros han entregado reporte de sus afectaciones por el calor. / Cortesía Colprensa
Que siga lloviendo en algunos municipios de Santander no descarta los posibles efectos de El Niño. El riesgo no está en que desaparezcan por completo las lluvias, sino en que durante varios meses caiga menos agua de la acostumbrada.
Pues esta reducción terminaría reflejándose en los ríos. En el área metropolitana de Bucaramanga, por ejemplo, buena parte del abastecimiento depende de las cuencas de los ríos Suratá, Tona y Frío.
Si esas fuentes reciben menos agua durante una temporada prolongada, sus caudales podrían disminuir y habría una menor cantidad disponible para captar, tratar y distribuir a los hogares. Aunque no se han anunciado restricciones en el servicio, el escenario obliga a vigilar el comportamiento de las lluvias.
El análisis fue realizado por Robinson Andrés Mancilla Estupiñán, coordinador de las especializaciones en Geotecnia Ambiental y Gestión Ambiental en la Industria Minera y Petrolera de la Universidad de Santander (UDES).
El experto aclaró que un aguacero fuerte no compensa necesariamente varias semanas con pocas precipitaciones. Para medir los efectos de El Niño debe observarse cuánto llovió durante toda la temporada y no únicamente lo ocurrido en un día.
La reducción de las lluvias no afectaría únicamente el agua disponible para el consumo. También podría disminuir los niveles de los embalses y, con ello, la generación de energía en las hidroeléctricas.
En Santander se encuentra Hidrosogamoso, una central construida sobre el río Sogamoso que puede aportar cerca del 10 % de la energía consumida en Colombia. Sin embargo, su producción entra al sistema eléctrico nacional y no se utiliza exclusivamente en el departamento.
Otra situación diferente sería el aumento del consumo en los hogares. Las temperaturas más altas podrían llevar a utilizar durante más tiempo ventiladores, aires acondicionados y equipos de refrigeración.
Sin embargo, los recibos podrían llegar más altos si las temperaturas elevan el uso de ventiladores y aires acondicionados, no porque cambie la tarifa, sino porque aumentaría el consumo.