“Solo el 3 % sería para los artistas locales”: sector cultural cuestiona licitación del Aguinaldo
Gestores y consejeros de cultura aseguran que los pliegos favorecen a operadores externos y relegan al talento boyacense en la contratación del principal evento cultural de Tunja.
Las críticas contra la licitación del Aguinaldo Boyacense se intensificaron luego de que representantes del sector cultural de Tunja denunciaran un presunto direccionamiento del proceso contractual.
Durante una sesión en el Concejo Municipal, artistas, gestores y miembros del Consejo Municipal de Cultura afirmaron que los requisitos establecidos en los pliegos limitarían la participación de empresas locales y favorecerían a operadores con experiencia en espectáculos de talla internacional.
Uno de los voceros fue el consejero municipal de cultura, Yair Merchán, quien aseguró que la licitación fue estructurada sin un conocimiento real del sector artístico de la ciudad. Según explicó, el proceso exige antecedentes como haber contratado artistas ganadores de premios Grammy o contar con experiencia internacional, condiciones que, a su juicio, excluyen prácticamente a cualquier empresa cultural de Tunja o Boyacá.
Merchán también cuestionó la distribución de los recursos previstos para el componente artístico local. «...Dentro de todo ese presupuesto, que supera los 10.000 millones de pesos, solamente cerca del tres por ciento se destina a la oferta artística local. Eso significa que más de nueve mil millones de pesos saldrían de la ciudad para contratar empresas de otras regiones...», afirmó. El dirigente cultural añadió que mientras se destinan cuantiosos recursos para grandes espectáculos, escuelas de formación artística han enfrentado dificultades incluso para adquirir implementos básicos para su funcionamiento.
Los representantes del sector insistieron en que el proceso debería revisarse antes de su adjudicación y solicitaron una mayor participación de los artistas boyacenses en la programación oficial del Aguinaldo Boyacense. Además, reclamaron que la administración municipal abra espacios de diálogo con los actores culturales para construir un modelo de contratación que fortalezca la economía creativa local y garantice una distribución más equitativa de los recursos públicos.