Festival del Pensamiento 2026: las ideas para construir el futuro de Colombia desde las regiones
En Santa Fe de Antioquia, líderes empresariales, académicos, políticos y sociales coincidieron en una preocupación común: Colombia enfrenta desafíos estructurales que exigen recuperar la capacidad de pensar a largo plazo.
| Foto: Caracol Radio
Durante tres días, Santa Fe de Antioquia se convirtió en un espacio para detenerse a pensar el país más allá de la coyuntura. La segunda edición del Festival del Pensamiento reunió a algunas de las voces más influyentes de Colombia para discutir los retos que definirán las próximas décadas: desde la seguridad energética y la competitividad regional hasta la educación en la era de la inteligencia artificial, el papel de Colombia en el escenario internacional y la necesidad de reconstruir la confianza social.
Más allá de las diferencias sectoriales o ideológicas, las conversaciones dejaron una conclusión compartida: el país necesita recuperar la capacidad de construir proyectos colectivos de largo plazo en medio de un contexto marcado por la incertidumbre, la polarización y la velocidad de los cambios globales.
Las regiones toman la delantera
Uno de los mensajes más reiterados durante el festival fue que buena parte de las transformaciones más importantes del país se están gestando desde los territorios.
Medellín, Bogotá y Urabá fueron presentadas como ejemplos de regiones que impulsan nuevas dinámicas de crecimiento, infraestructura e innovación. Los alcaldes Carlos Fernando Galán y Federico Gutiérrez defendieron la continuidad de proyectos estratégicos como condición para el desarrollo, mientras líderes empresariales y territoriales destacaron el potencial de Urabá para convertirse en uno de los principales centros logísticos y productivos de Colombia gracias a sus puertos, nuevas vías y crecimiento agroindustrial.
En paralelo, empresarios y expertos insistieron en la necesidad de superar el “síndrome del corto plazo” que históricamente ha limitado la capacidad de Colombia para pensar estratégicamente.
Las discusiones giraron alrededor de una idea central: el país debe aprender a identificar oportunidades emergentes, fortalecer sus regiones y construir ventajas competitivas propias en lugar de depender exclusivamente de modelos importados o de planes rígidos de desarrollo.
Energía, geopolítica y confianza: los desafíos del crecimiento
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen; John Maya, gerente de EPM, y Camilo Marulanda, gerente de Isagen, en el Festival del Pensamiento. | Foto: Caracol Radio
Las advertencias más contundentes surgieron en torno a la energía y la competitividad. Líderes del sector alertaron sobre el riesgo de que Colombia enfrente problemas de abastecimiento si no acelera inversiones y destraba proyectos estratégicos. Aunque el país mantiene un sistema energético sólido, los expertos coincidieron en que la incertidumbre regulatoria, los retrasos en infraestructura y las dificultades para ejecutar nuevas iniciativas están generando presiones crecientes sobre el sistema.
La preocupación por la confianza también apareció en los debates sobre geopolítica y relaciones internacionales. Analistas y líderes empresariales señalaron que Colombia atraviesa un momento de pérdida de influencia regional y de incertidumbre para la inversión extranjera.
Sin embargo, identificaron oportunidades relevantes, desde una eventual recuperación económica de Venezuela hasta una mayor integración con Norteamérica y el fortalecimiento de sectores como infraestructura, logística, energía y servicios. El mensaje fue claro: el país tiene ventajas competitivas importantes, pero necesita estabilidad institucional y una visión estratégica para aprovecharlas.
El reto de reconstruir el tejido social
Abadio Green, líder indígena y docente de la Universidad de Antioquia, durante el Festival del Pensamiento. | Foto: Caracol Radio
Más allá de la economía, el festival puso sobre la mesa una reflexión profunda sobre la sociedad colombiana. Historiadores, líderes indígenas, periodistas y académicos coincidieron en que la polarización, la violencia y el deterioro del lenguaje público representan algunos de los mayores desafíos para el futuro del país. Las conversaciones insistieron en la importancia de recuperar la memoria histórica, reconocer la diversidad de voces que componen Colombia y fortalecer la capacidad de dialogar en medio de las diferencias.
La inteligencia artificial y la educación también ocuparon un lugar central dentro de esa discusión. Las expertas participantes coincidieron en que el principal desafío no es tecnológico sino humano. Mientras la IA avanza a una velocidad sin precedentes, Colombia aún enfrenta profundas brechas en comprensión lectora, pensamiento crítico, conectividad y acceso a oportunidades educativas.
Con todo, el cierre del festival dejó una conclusión transversal: el futuro dependerá menos de la tecnología disponible y más de la capacidad de las instituciones y de la sociedad para formar ciudadanos críticos, fortalecer la confianza y construir acuerdos duraderos. En un país acostumbrado a reaccionar a las urgencias, el Festival del Pensamiento se consolidó como una invitación a mirar más lejos y a preguntarse cómo construir, desde hoy, la Colombia de las próximas décadas.