Se elevó a 12 la cifra de muertos por ataque ucraniano contra una escuela secundaria en Rusia
Las autoridades actualizaron las cifras de decesos e hicieron mención a 9 desaparecidos.
Foto: AFP. / HANDOUT
Las autoridades rusas dieron a conocer un nuevo balance tras el ataque ucraniano con drones contra una escuela de secundaria en una ciudad del este del país.
El presidente ruso, Vladimir Putin, prometió represalias y es que, según él, afectaron una zona donde “no había ningún objetivo de carácter militar, ni instalaciones pertenecientes a los servicios de inteligencia o a servicios afines”.
La acción se produjo en la noche del jueves en Starobelsk, una ciudad de la región de Lugansk de unos 16.000 habitantes que en ucraniano se conoce como Starobilsk.
Ucrania negó haber atacado a civiles y aseguró que la acción estaba dirigida a una unidad de drones rusa apostada en esa zona.
Según el ministerio ruso de Emergencias, “se registraron un total de 48 víctimas, 12 de las cuales murieron. Según los datos preliminares, nueve personas están atrapadas bajo los escombros”, agregó.
Videos compartidos por el ministerio muestran a decenas de socorristas buscando entre los restos de un edificio de cinco plantas, ahora reducido a ruinas.
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La mayoría de los muertos y desaparecidos son mujeres jóvenes nacidas entre 2003 y 2008, según una lista publicada por el gobernador de la región instalado por Moscú, Leonid Pasechnik.
Fuentes rusas habían indicado el viernes que 86 jóvenes de entre 14 y 18 años se encontraban en un dormitorio de varios pisos, que se derrumbó tras el ataque con drones.
El Estado Mayor ucraniano negó haber atacado a civiles y afirmó que sus fuerzas habían bombardeado varias instalaciones militares rusas, entre ellas el cuartel general de una unidad desplegada “en la zona” de Starobelsk.
El Estado Mayor aseveró haber golpeado a elementos del grupo Rubikon, una unidad rusa especializada en los ataques con drones. La región de Lugansk, cuya anexión reivindica Moscú, está bajo control ruso en su práctica totalidad.
Los ataques con drones a ambos lados del frente han aumentado considerablemente desde el año pasado, y los dos países son capaces de atacar cada noche con cientos de estos aparatos.