Ciencia y medio ambiente

Estudios muestran que el tráfico de fauna silvestre transmite patógenos nocivos para la humanidad

El comercio de fauna silvestre acarrea consecuencias ambientales y de salud pública que pueden hasta acarrear próximas pandemias en el mundo. Conozca sus alcances aquí.

A la izquierda: Imagen de referencia de un virus. A la derecha se encuentra un mono encerrado, simbolizando el tráfico de fauna silvestre (Crédito: Getty Images)

Además de los problemas ecológicos que acarrea el traslado de especies animales fuera de sus ecosistemas, el tráfico de fauna silvestre ha sido identificado como un problema de salud pública, debido a su influencia en la transmisión de patógenos en seres humanos alrededor del globo.

Colombia es uno de los focos de este fenómeno, al ser un país tropical en donde se identifican casos de comercio de especies como:

  • Aves (guacamayas y loros)
  • Reptiles (iguanas y tortugas)
  • Mamíferos (monos)

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La influencia del comercio de fauna silvestre en las enfermedades humanas

Varios estudios científicos han identificado que muchas de las llamadas enfermedades emergentes pueden llegar a ser zoonóticas, o sea, que se originan en animales silvestres y son transmitidas al hombre por contacto directo o mediante vectores.

Un estudio de Louise H. Taylor (2001) estimó que alrededor del 61% de los patógenos en humanos conocidos (unos 1.415 microorganismos que causan enfermedades) tienen origen zoonótico.

Esto ocurre ya que los virus, bacterias y hongos, posibles causantes de enfermedades, pueden vivir y desarrollarse en diferentes especies de animales sin afectarles, debido a sus propiedades genéticas. Así, estos animales pueden actuar como lo que se llama como “reservorios” y transmitirlos a otras especies que no cuentan con las defensas para contrarrestarlos.

El coronavirus SARS- CoV- 2 es un ejemplo de esta problemática, como en su momento lo fueron la gripe aviar, el ébola, rabia o incluso el VIH/SIDA.

“Estamos juntando animales en mezclas que no existen necesariamente en la naturaleza. Eso significa que los virus y otros patógenos se están esparciendo no solo entre animales y personas, sino también entre especies”, Menciona Colin Carlson, profesor asistente de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale al podcast ‘Science Quickly’.

Hay falta de datos y colaboración para tratar esta problemática

Ante este panorama, uno de los principales problemas para ofrecer soluciones (más allá de desincentivar el comercio de especies) es que hay poca información disponible sobre el tráfico de fauna silvestre, al tratarse de una actividad ilícita. Es difícil establecer una estadística exacta sobre las dinámicas de la comercialización de vida silvestre.

“Lo que encontramos es que el simple hecho de hacer parte de alguna dinámica de comercio de vida silvestre hace que sea aproximadamente un 50 % más probable que un animal albergue un patógeno que representa algún riesgo para la salud humana”, afirmó Carlson, confirmando los riesgos de hacer parte de estas dinámicas.

Los retos propuestos para lograr mitigar las afecciones por el comercio de fauna silvestre

En Colombia, uno de los principales puntos de lucha contra este fenómeno es la recuperación y restauración de los animales a sus ecosistemas. Según datos de ASOCARS, las Corporaciones Autónomas Regionales del país han recibido 40 mil animales y han logrado retornar más de 21 mil a su hábitat natural.

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Añadido a esto, Carlson menciona que lo mejor es una inversión estratégica en los sistemas de recolección de datos. Poder analizar los virus en mercados, analizar las cifras y el desarrollo de patógenos en estas especies también ayudará a la humanidad a estar mejor preparada ante una próxima amenaza de pandemia.

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