Tunja

Víctimas de falsos positivos en Boyacá reactivan exigencia de verdad ante la JEP

Familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Boyacá volvieron a alzar su voz en una audiencia clave de la Jurisdicción Especial para la Paz, donde insistieron en el esclarecimiento total de los crímenes y la responsabilidad de altos mandos militares en los hechos ocurridos entre 2005 y 2008.

el enlace territorial de la JEP para Boyacá estará en Pisba, Paya, Labranzagrande, y Sogamoso. Foto: Colprensa(Thot)

Las víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Boyacá volvieron a ocupar un lugar central en el escenario judicial del país durante la más reciente audiencia del Caso 03 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), realizada el pasado 9 de abril en Bogotá. En este espacio, familiares provenientes de distintas regiones, incluido Boyacá, reiteraron su exigencia de verdad plena y reconocimiento frente a los crímenes ocurridos entre 2005 y 2008, en los que civiles fueron asesinados y presentados falsamente como bajas en combate.

Uno de los casos emblemáticos que resurgió durante la audiencia es el de Miguel Ardila Vaca, asesinado en 2007 en el municipio de Tópaga. Su familia insiste en que su muerte fue un montaje y reclama que se esclarezca la responsabilidad dentro de la cadena de mando militar. «...El país necesita conocer la verdad completa...», han reiterado sus allegados, quienes buscan además la reivindicación del buen nombre de la víctima.

El proceso judicial, que forma parte de la fase nacional del Caso 03, busca establecer la responsabilidad de altos mandos del Ejército, varios de los cuales, como el general retirado Mario Montoya Uribe, siguieron las audiencias de manera virtual. Según la JEP, más de 4.900 víctimas han sido acreditadas, muchas de ellas relacionadas con unidades militares que operaban en Boyacá.

Hasta ahora, 204 militares han sido imputados por estos hechos, y 125 han reconocido su participación, lo que convierte este proceso en uno de los más relevantes para esclarecer la magnitud de los llamados «falsos positivos» en Colombia. Mientras avanza la justicia transicional, las víctimas continúan reclamando verdad, justicia y garantías de no repetición.