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Internacional

Laura Ramos habla de ‘Mi niñera de la KGB’: “recibía a espías rusos y les confeccionaba documentos”

África de las Heras (Archivo) | KGB (Moussa81 / Getty Images)

En diálogo con Dos Puntos de Caracol Radio, la escritora Laura Ramos habló a propósito de su libro ‘Mi niñera de la KGB’ en el que cuenta la historia de África de las Heras, una mujer que se hacía pasar por niñera cuando, en realidad, era agente secreta del servicio de inteligencia de la Unión Soviética (KGB, Komitet Gosudárstvennoy Bezopásnosti, o Comité para la Seguridad del Estado).

Ramos contó que supieron de la verdadera identidad de De las Heras hasta 2019, cuando su hermano viajó a Montevideo donde un historiador le contó que “era una espía de élite de la KGB”.

“Mi hermano se quedó conmocionado y empezó a buscar libros y documentos, me los trajo a mi estudio de Buenos Aires. Me dijo: ‘María Luisa, la modista, la que nos cuidaba a nosotros, era una espía que intervino en el asesinato de León Trotski en México, en 1940’”, relató la periodista.

¿Quién era África de las Heras?

Laura Ramos contó que África de las Heras “era una gran espía”, de origen español, quien había participado hasta en la Segunda Guerra Mundial, pues “se había tirado sobre las tropas nazis y había participado en la Guerra Civil Española”.

Luego de esto, cuando la KGB se enteró de que Trotsky iba rumbo a México, escapado de Iósif Stalin, “necesitaba espías que hablaran español”.

“África de las Heras era una muchacha que tenía unos 28 o 30 años, muy bella y seductora. La mandaron a México y ella logró infiltrarse en el secretariado de Trotsky, hacer un detalle de todos los integrantes del secretariado y un plano de la casa de Frida Kahlo, que había acogido a Trotsky en su casa familiar. Fueron amantes, tuvieron un gran amor y luego Trotsky se mudó a otra casa, en el mismo barrio de Coyoacán”, relató.

En este tiempo, contó la periodista, el plano de esta casa que dibujó De las Heras le fue entregado a su jefe de la KGB, quien, a su vez, se lo entregó a Ramón Mercader, que era su amigo.

¿Ramón Mercader y África de las Heras fueron amantes?

Laura Ramos contó que, el romance como lo cuenta Leonardo Padura en su libro ‘El hombre que amaba a los perros’, es “una libertad novelística que se permite Padura, porque él es un gran novelista (…) y la suya es una novela, no es un libro de investigación puro”.

Por eso, insistió en que “ellos fueron amigos, pudieron haber sido amantes alguna noche en México o en Barcelona, donde lucharon juntos en la guerra civil, pero el hecho real es que Mercader estaba enamorado de una muchacha que murió poco después de la guerra civil y África tenía otros amores”.

¿Cómo llegó África de las Heras a ser niñera de Laura Ramos?

De las Heras fue enviada a París “para conquistar a un uruguayo porque la KGB quería instalar en Montevideo una estación que necesitaba”.

“Ella conquistó al escritor uruguayo Felisberto Hernández, que era muy pobre y vivía en una pensión en París. Ella se presentó como una modista de alta costura, de muy buen pasar, lo conquistó, logró casarse con él y se instaló la estación en Montevideo”, contó.

Diez años después, De las Heras conoció a la mamá de Laura Ramos, con quien se hicieron íntimas amigas cuando se hacía llamar ‘María Luisa’.

“Mi madre era una trotskista rabiosa, por eso fue tan increíble para mi hermano y para mí enterarnos hace pocos años de que la mujer que nos cuidaba a nosotros había participado en el asesinato de Trotsky, que era el gran héroe de mi familia”, indicó.

También aseguró que la supuesta modista “se ofrecía gratuitamente a cuidar a los hijos de sus amigos, porque era una manera de enlazar con la intelectualidad uruguaya”.

“Así se hizo amiga de mi madre y vivía a una cuadra de la escuela nuestra: nos iba a buscar con un paquete de masitas finas de dulce de leche, de chocolate, de crema, como cositas muy ricas para nosotros. Nos llevaba a su casa, donde nos cuidaba hasta que mi madre terminaba de trabajar y ahí mi madre nos recogía y nos llevaba hasta su casa”, agregó.

No obstante, la periodista aclaró que De las Heras no espiaba a su familia, pues no eran de su interés, sino que funcionaban como su cobertura: “Ella estaba instalada en Montevideo para recibir a los espías soviéticos que iban rumbo a Estados Unidos a espiar los secretos atómicos. Eso era lo que le interesaba a Stalin y al gobierno soviético”.

“María Luisa recibía a estos espías rusos, les confeccionaba los documentos falsos uruguayos y, con estos, ellos entraban a Estados Unidos”, agregó.

Ramos también contó que su niñera iba a los cementerios de pequeñas ciudades y pueblos uruguayos, los cuales recorría “en busca de las tumbas de los niños muertos, cuyas fechas de nacimiento coincidieran con las fechas de los espías rusos”.

“En esos mismos pueblos, ella pedía las partidas de nacimiento y luego, en Montevideo y también en Buenos Aires, confeccionaba los documentos de identidad falsos para los espías rusos. Entonces, estos rusos llegaban a Montevideo y se iban a Estados Unidos a espiar los secretos atómicos. Este grupo de intelectuales, que eran de los que formaban parte mis padres, eran simplemente la cobertura de María Luisa”, advirtió.

¿Qué recuerdos tiene Laura Ramos de África de las Heras?

La periodista Laura Ramos contó que, cuando África de las Heras sedujo a Felisberto Hernández en París, tenía 36 años y “era una mujer muy sexy y atractiva”.

“Cuando nosotros la conocimos tenía más de 60 años. Yo la recuerdo perfectamente, parada en la puerta de la escuela cuando mi hermano y yo éramos muy pequeños –yo tendría siete y él ocho o nueve años–: con canas, más bien baja y robusta, parada en la puerta con el paquete de masas”, recordó.

También la describió como “una mujer dura”, es decir, “no era una persona cariñosa, dulce y tierna, pero era muy agradable su conversación”, pues charlaba con niños y adolescentes.

“En su casa tomábamos café con leche, nos daba estas masitas tan ricas y conversación. Era una persona agradable. Tenía, según la época, tres o cuatro perros entrenados por la Policía que eran asesinos y solían estar en el patio de la casa o a veces adentro también”, indicó.

El asesinato del marido de África de las Heras

Laura Ramos contó que su investigación sobre el asesinato del marido de África de las Heras comenzó en Ceuta, al norte de África, donde ella había nacido y la razón por la que se llamaba así.

Allí, entrevistó a la sobrina nieta de De las Heras, quien le dio detalles de su infancia y su vida familiar, hasta cómo se enteró de que era una agente de la KGB: “Me contó que en la familia era un nombre prohibido, hablaban de la ‘prima roja’ y los niños tenían que salir corriendo porque no los dejaban escuchar cuando hablaban de ella”.

De ahí, la periodista se dirigió a Cambridge, Reino Unido, donde consultó el archivo de un espía soviético que desertó y entregó sus documentos, donde aparece la niñera: “Después fui a Cuba, a México y a Montevideo varias veces”.

En Montevideo encontró a los hijos de una pareja que había colaborado con África de las Heras. La madre, que era bibliotecaria, antes de morir dejó unas cintas grabadas en un casete en el que contó que, cuando murió el tercer marido de África de las Heras –otro agente de la KGB, un italiano–, la niñera la llamó por teléfono para pedirle que le ayudara a trasladar el cadáver de un cuarto a otro porque vendría el médico a levantar el acta de defunción.

“Esta mujer cuenta que África de las Heras le dio a entender que ella lo había eliminado y que era mejor para él que lo hiciera ella y no que lo mataran en Rusia (…) ella pensaba que lo había envenenado”, indicó.

Lina María Vega

Egresada de Periodismo y Opinión Pública de la...