Sierra Nevada de Santa Marta queda bajo reserva temporal: Gobierno protege 942.000 hectáreas
Es una decisión estratégica fundamental para la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la pervivencia cultural de los pueblos indígenas de la región.
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El gobierno nacional a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, expidió la Resolución 0280 de 2026, mediante la cual se declara una reserva temporal de recursos naturales renovables en la Sierra Nevada de Santa Marta, una de las zonas con mayor biodiversidad del país y fundamental para la seguridad hídrica del Caribe colombiano.
La medida protege aproximadamente 942.005 hectáreas ubicadas en los departamentos del: Magdalena, Cesar y La Guajira, territorio clave para la regulación del agua, la conectividad de ecosistemas y la preservación cultural de pueblos indígenas como: los Arhuaco, Kankuamo, Kogui y Wiwa.
Protección y restricciones ambientales
Con la declaratoria, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible estableció restricciones a nuevas concesiones mineras y contratos de hidrocarburos dentro del área protegida, aplicando el principio de precaución frente a presiones ambientales identificadas en la región.
De acuerdo con el Gobierno, la Agencia Nacional de Minería no podrá otorgar nuevos títulos ni habilitar áreas para exploración o explotación de recursos naturales durante la vigencia de la medida, mientras que los proyectos que ya cuentan con permisos podrán continuar hasta su terminación, sin posibilidad de prórroga.
Más información
La Sierra Nevada
Reconocida como el macizo litoral más alto del mundo, la Sierra Nevada cumple funciones esenciales para la regulación climática y la provisión de servicios ecosistémicos, beneficiando a millones de personas en la región Caribe.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez Torres, señaló que la decisión busca proteger la vida, la biodiversidad y los derechos de las comunidades que habitan el territorio.
Vigencia de la medida
La reserva temporal tendrá una vigencia de dos años y busca fortalecer la protección del denominado “Corazón del Mundo”, como es conocida la zona por los pueblos indígenas, quienes lo consideran como espacio fundamental para el equilibrio ambiental y cultural.