El posbiótico con evidencia clínica que contribuye a disminuir la grasa visceral
De acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes, en Colombia 1 de cada 9 adultos padece diabetes tipo 1; además, la obesidad se ha convertido en un problema de salud pública, con más del 50 % de la población con sobrepeso, según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional.
El aumento de enfermedades digestivas y metabólicas como la diabetes y la obesidad, que según la Organización Mundial de la Salud, afectan a más de 800 millones de personas en el mundo, ha impulsado la búsqueda de soluciones basadas en la microbiota intestinal, ya que el equilibrio de este sistema es determinante para combatir el síndrome metabólico.
Investigaciones publicadas en revistas como el International Journal of Obesity y Nutrients, revelan que el consumo de posbióticos (específicamente la cepa BPL1) logra reducir la grasa abdominal y mejorar el control glucémico.
Eliana Valencia, cofundadora de Posbion, una biotecnología basada en la cepa Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT 8145, (BPL1®), explica que a diferencia de los probióticos convencionales, los posbióticos son microorganismos inanimados que, a pesar de no estar vivos, conservan íntegros sus beneficios biológicos para regular la microbiota intestinal, con efectos positivos sobre el organismo.
“Diversos estudios validan los beneficios del consumo de posbioticos para el organismo y el manejo del peso. Por un lado, una investigación publicada en la revista International Journal of Obesity analizó a 135 adultos con obesidad abdominal durante 12 semanas y encontró que el consumo de BPL1 redujo de forma significativa la grasa visceral, además mejoró la sensibilidad a la insulina y disminuyó la presión arterial diastólica”, afirma.
Sin embargo, destaca que la efectividad de esta solución trasciende la obesidad común y alcanza incluso casos de complejidad genética.
Un ensayo clínico realizado en niños con síndrome de Prader-Willi (predisposición genética a la obesidad) evidenció que el BPL1 redujo la grasa abdominal y optimizó la respuesta del cuerpo al azúcar en la sangre.
Estos resultados se complementan con hallazgos publicados en Foods and Function, dónde adultos que integran este posbiótico en su rutina diaria reportaron una disminución sustancial en sus niveles de triglicéridos postprandiales, lo que indica una protección directa contra el desarrollo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Parte de estos efectos se explica por la forma en que el posbiótico presente en Posbion interactúa con el metabolismo, pues este compuesto ayuda a regular las grasas que circulan en el organismo y participa en rutas hormonales.
Al mismo tiempo, su acción sobre la microbiota contribuye a un entorno intestinal más eficiente para procesar nutrientes y gestionar la energía, así como influye en procesos inflamatorios asociados al metabolismo y en la producción de compuestos que intervienen en la saciedad y el apetito. En la práctica, esto se traduce en un mejor aprovechamiento de los alimentos y en un apoyo adicional para el control del peso corporal.
“En términos generales, este tipo de soluciones contribuye a reducir el tejido adiposo y a mejorar la regulación del apetito, lo que favorece un metabolismo más eficiente. Además, impacta otros procesos del organismo que están ligados al intestino, como la respuesta inflamatoria y el bienestar general”, añade Valencia.
En Colombia, ha sido una de las marcas que ha impulsado el conocimiento y uso de posbióticos al estar avalado por el Invima y la FDA, mejorado la salud de más de 50.000 personas en el país y en Estados Unidos, Ecuador, Perú y Londres; y alcanzado altos niveles de aceptación entre los consumidores con un índice de satisfacción superior al 90 %.