Nuevo comandante asume en medio de amenazas y tensión armada en Boyacá
La Primera Brigada del Ejército estrena mando en un momento crítico para la seguridad regional, marcado por recientes hechos atribuidos al ELN y hallazgos de explosivos en zonas rurales.
En ceremonia realizada en la Plaza de Bolívar de Tunja, el coronel Holman Gerardo Vargas Fonseca asumió el mando de la Primera Brigada del Ejército Nacional, unidad con jurisdicción en los 119 municipios del departamento y cerca de 4.000 soldados bajo su liderazgo. El oficial, oriundo de Aquitania y con 28 años de servicio, reemplaza al coronel Eddie Cardona.
El relevo se produce en medio de un contexto de desafíos en materia de seguridad, tras recientes hechos atribuidos al ELN y hallazgos de material explosivo en zonas rurales del departamento. Vargas Fonseca aseguró que uno de sus principales retos será fortalecer el trabajo articulado con las instituciones civiles.
«...Los retos como comandante de nuestra Primera Brigada son trabajar con las instituciones, destruir aquellos factores de inestabilidad que están afectando nuestra región...», manifestó el oficial durante su intervención, subrayando su compromiso con la protección de la población campesina y los sectores productivos.
El nuevo comandante afirmó que su objetivo será garantizar que los ciudadanos puedan transitar con tranquilidad por el departamento. «...No permitir que los bandidos se tomen nuestro departamento o abusen de la población civil...», puntualizó, al asegurar que la seguridad seguirá siendo prioridad estratégica en Boyacá.