Precio de la energía en bolsa cae a mínimos históricos en 2026 en el país: Acolgen
La Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica señala que la caída coincide con mayores lluvias y recuperación de los embalses.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen. | Foto: Caracol Radio
En medio de la discusión que tomó trascendencia por la petición del presidente Gustavo Petro de que bajen las tarifas de energía dadas las lluvias, se conoció que en los primeros 15 días de febrero de 2026, el precio de bolsa de energía en Colombia promedió 120,2 pesos por kilovatio hora (kWh), cuatro veces menos que en el mismo periodo de 2025, cuando alcanzó 587 pesos/kWh, según datos de la compañía de servicios públicos de electricidad con el nombre XM SA ESP, operador del mercado eléctrico.
La información fue compartida por Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, quien explicó que el 8 de febrero el precio incluso bajó a 101,3 pesos/kWh, uno de los niveles más bajos de los últimos años.
¿Qué es el precio de bolsa y por qué cambia?
En Colombia, la energía se vende de dos maneras. La principal es a través de contratos de largo plazo, que son acuerdos firmados entre generadores y comercializadores para garantizar un precio estable durante meses o años. La segunda es la bolsa de energía, que funciona como una subasta diaria.
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En esa subasta, las empresas generadoras ofrecen la energía que no tienen comprometida en contratos. El sistema compra primero la más barata y así se define el precio del día. Ese valor cambia constantemente porque depende de tres factores clave, como el clima, la demanda (es decir, cuánto consumen hogares e industrias) y la disponibilidad de plantas de generación.
En el sistema colombiano, donde la mayor parte de la energía se produce con agua almacenada en embalses, las lluvias son muy importantes. Cuando llueve y los embalses se llenan, generar electricidad es más barato. Cuando hay sequía y baja el nivel de los embalses, el país necesita recurrir a más plantas térmicas que funcionan con combustibles, lo que encarece el precio.
Eso explica la diferencia frente a febrero de 2025, cuando el país enfrentaba condiciones más secas y los precios se dispararon.
El precio ha estado por debajo de los contratos
Otro dato relevante es que, entre enero de 2025 y febrero de 2026, el precio de bolsa estuvo el 80% del tiempo por debajo del precio promedio de los contratos, que es de 298,9 pesos/kWh.
Es decir, de 410 días analizados, en 328 el precio diario fue más bajo que el valor pactado en contratos. Esto indica que el mercado ha tenido un comportamiento más favorable en los últimos meses, especialmente por el aumento de los aportes hídricos.
Comparación internacional
La líder gremial también reveló que si se mira el segundo semestre de 2025, cuando las lluvias aumentaron de forma sostenida, el precio promedio en Colombia fue de 177 pesos/kWh.
Esa cifra es cercana a la de los países nórdicos (alrededor de 155 pesos/kWh), que suelen ser referencia por su eficiencia y alta participación de energías renovables. En contraste, el promedio de la Unión Europea estuvo cerca de 349 pesos/kWh en ese mismo periodo, casi el doble que en Colombia.
Esto muestra que, en momentos de buena hidrología, el sistema colombiano puede ser competitivo frente a otros mercados.
¿Por qué no baja la factura en la misma proporción?
Aunque el precio de bolsa esté en mínimos, eso no significa que la factura de energía baje en la misma magnitud. Hay una diferencia importante entre precio de bolsa, tarifa y factura.
La tarifa es el costo del servicio de energía y está compuesta por varios elementos:
- Generación (36%)
- Transmisión: llevar la energía por grandes redes (6%)
- Distribución: redes locales que llegan a los barrios (17%)
- Comercialización (29%)
- Pérdidas (8%)
- Restricciones del sistema (4%)
Dentro del componente de generación, el precio de bolsa solo representa cerca del 20%. En otras palabras, el precio diario de la bolsa pesa aproximadamente 7,2% del total de la tarifa que paga el usuario. El resto corresponde a energía comprada mediante contratos de largo plazo, que dan estabilidad y evitan cambios bruscos.
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La factura final, además, puede incluir otros cobros como alumbrado público o tasas locales, que no hacen parte directa del costo de producir energía.
Un sistema que depende del clima
La caída del precio de bolsa en 2026 confirma su alta dependencia del clima, pues cuando hay abundancia de lluvias, el costo mayorista baja de forma significativa. Cuando se presenta sequía, el impacto se siente rápidamente en el mercado.
Actualmente, con embalses recuperados y precios bajos, se reducen presiones sobre el sistema y da un margen de estabilidad en el corto plazo. Sin embargo, también evidencia la necesidad de diversificar fuentes de generación para disminuir la vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos.