Georreferenciación de ambulancias en el Huila, sistema prometido en 2025 sigue sin operar plenamente
Pese a una inversión superior a $375 millones, el control en tiempo real de las ambulancias no se ha consolidado y persisten disputas entre empresas por la atención de pacientes, especialmente en Neiva.
Autoridades de salud del Huila reconocen retrasos en la implementación del sistema de georreferenciación de ambulancias, anunciado en octubre de 2025 para frenar la “guerra del SOAT”.
A casi cuatro meses de que el Gobierno Departamental anunciara la puesta en marcha de un moderno sistema de georreferenciación para controlar el servicio de ambulancias en el Huila, la realidad dista de lo prometido. Aunque en octubre de 2025 se aseguró que la plataforma estaría operando plenamente en tres meses, hoy el proceso presenta retrasos y dificultades de articulación, especialmente en la capital huilense, donde continúa la llamada “guerra del SOAT”.
En su momento, la Gobernación del Huila y la Secretaría de Salud Departamental informaron una inversión superior a los $375 millones para implementar un software que permitiría conocer en tiempo real la ubicación de las ambulancias, mejorar los tiempos de respuesta y evitar la competencia entre empresas por los pacientes, una de las principales quejas del sistema de emergencias médicas.
Según lo anunciado en octubre de 2025, el sistema permitiría al CRUEH monitorear permanentemente las ambulancias, regular su velocidad, definir rutas y asignar el vehículo más cercano a cada emergencia. Incluso se indicó que cerca de 50 ambulancias en Neiva contarían con una aplicación móvil conectada directamente con el centro regulador.
La promesa institucional fue que para diciembre de 2025 el sistema estaría funcionando plenamente y permitiría ordenar la operación del servicio en todo el departamento.
Sin embargo, desde el sector salud se reconoce que el sistema no ha logrado consolidarse. De acuerdo con las autoridades locales, solo una empresa de ambulancias se ha adherido al proceso, mientras que varios operadores privados se han negado a vincularse, argumentando su carácter privado.
Actualmente, el control que se ejerce en municipios como Neiva sigue dependiendo de sistemas de radio, una herramienta que presenta serias limitaciones, pues se han detectado maniobras irregulares, como el apagado o desconexión de los radios, lo que impide conocer la ubicación real de las ambulancias y facilita prácticas asociadas a la disputa por servicios SOAT.
Además, se confirmó que el módulo de georreferenciación adquirido por el departamento no fue diseñado inicialmente para Neiva, lo que obligó a abrir mesas técnicas entre la Secretaría de Salud Departamental y el municipio para buscar una integración que, por ahora, sigue en proceso.
Mientras el sistema no opera plenamente, las autoridades han tenido que enfrentar casos recientes de intolerancia, imprudencia vial y accidentes de tránsito protagonizados por ambulancias. Estas situaciones han derivado en llamados a descargos, investigaciones preliminares y traslados a la Secretaría de Salud Departamental y a la Superintendencia Nacional de Salud, entidades con competencia para imponer sanciones administrativas y económicas.
Desde el sector oficial se insiste en que la georreferenciación es clave para poner fin a la “guerra del SOAT”, garantizar la transparencia en la asignación de servicios y proteger tanto a los pacientes como a los actores del sistema de emergencias médicas.