Alias ‘Calarcá’ niega vínculos con altos mandos militares o miembros de la DNI
El jefe disidente afirma que no es cierto que la Fiscalía tiene en su poder información ni archivos incautados en la caravana de Anorí, Antioquia.
Disidencias de alias 'Calarca' se oponen a reubicarse en zonas específicas
Desde un campamento en la selva colombiana, alias ‘Calarcá’, comandante del Estado Mayor del Bloque Jorge Briceño Suárez de las disidencias de las FARC, se refirió a las denuncias en las que se señalaba que, tras su detención en carreteras de Antioquia, se le habrían incautado teléfonos y computadores con supuestos chats que evidenciarían contactos con altos mandos de las Fuerzas Militares y planes para crear empresas de vigilancia falsas.
En una entrevista concedida al medio Noticaguán, el jefe guerrillero negó dichas versiones y aseguró que se trata de un “montaje” y de una “campaña negra” en su contra y contra el Gobierno nacional, a pesar de que la misma Fiscalía General de la Nación, informó que sí hubo incautaciones de dispositivos con información sensible.
Según alias ‘Calarcá’, durante el procedimiento en el que fue detenido nunca le fue manipulado ni incautado su teléfono celular. Afirmó que, por el contrario, desde ese mismo dispositivo se comunicó con integrantes de la mesa de diálogos con el Gobierno para informar sobre su situación y coordinar su posterior traslado a Bogotá.
“Desde el primer momento tuve conversaciones con la mesa del Gobierno. Por ese lado queda desvirtuada esa mentira”, sostuvo.
Este comandante de las disidencias de Bloques y Frentes, quien se encuentra en un proceso de diálogo con el Gobierno, también negó portar computadores o almacenar información sensible.
“Nunca porto computador. Nunca me van a encontrar memorias con archivos, secretos o planes”, aseguró, insistiendo en que los señalamientos carecen de sustento.
Sobre los presuntos vínculos con altos oficiales, alias ‘Calarcá’ señaló que las menciones a generales como Juan Miguel Huertas y exfuncionarios como Wilmar Mejía, obedecen, según él, a una estrategia para afectar políticamente al presidente Gustavo Petro y desacreditar a sectores que, a su juicio, han denunciado irregularidades dentro de la Fuerza Pública.
“Esto no es nuevo. Es la política negra y la guerra sucia que han empleado históricamente sectores del Estado y algunos medios de comunicación”, afirmó.