Contraloría de Tunja encontró 21 hallazgos en el Colegio de Boyacá por más de $300 millones
Dentro de estos hallazgos se encuentra un contrato para la instalación de un software para gestión documental que se pagó, pero que aparentemente no se instaló.
El concejal de Tunja Román Quintero Corredor señaló que estos hallazgos de la Contraloría de Tunja, muestran el manejo que se hace en el Colboy.
Tunja
Luego de la auditoría financiera de la vigencia 2024 realizada al Colegio de Boyacá, la Contraloría Municipal de Tunja dio a conocer 21 hallazgos, en los que siete de ellos presentan una presunta incidencia fiscal. Estos hallazgos son por más de $300 millones.
Uno de esos hallazgos encontrados por la Contraloría de Tunja tiene que ver con un contrato de suministro e instalación de software para gestión documental, que, al parecer nunca se instaló y que tuvo un valor cercano a los $90 millones.
“Hace algunos días llegó el informe final de la auditoría realizada por la Contraloría Municipal de Tunja al Colegio de Boyacá, en donde se encontraron históricamente 21 hallazgos, de los cuales 4 tienen un alcance disciplinario, 7 tienen un alcance fiscal por alrededor de 344 millones de pesos y 1 con un posible proceso sancionatorio. Un contrato de ventanilla única donde se da acta de terminación cuando aún el software de ventanilla única no ha sido instalado siquiera, no ha sido comprado o por lo menos ha sido puesto en funcionamiento. Es específica la Contraloría al decir, en este caso, que ni siquiera el Colegio de Boyacá, cuenta con los equipos de cómputo para poder instalar ese software. Entonces quedó ahí, pero que se pagaron $85.757.600”, aseguró Román Quintero Corredor, concejal de Tunja.
Además de este hallazgo, la Contraloría también encontró algunas falencias en varios contratos que se realizaron.
“Hay que decidir que el informe que se nos llega nos indica que esta auditoría se realizó sobre 37 contratos, de 103 contratos que se realizaron en la vigencia 2024, más o menos estamos hablando del 75% del presupuesto contratado, en donde se encontraron unos hallazgos muy importantes. Unos contratos de capacitaciones que se realizaron al finalizar la vigencia para tres personas que precisamente son de los que nosotros en su momento denunciamos que han venido siguiendo la línea del señor Diego Sandoval, que en su momento ostentaba el cargo de subdirector administrativo y financiero del Colboy. La apertura de un fondo de inversión colectiva con un traslado de alrededor de 560 millones de pesos, en el Banco Daivienda, que tampoco es el objeto constitucional y algunas faltas o algunas cosas que se han venido perdiendo en el inventario por alrededor de $56 millones”, agregó Quintero.
Dentro de esos hallazgos también está el manejo de la caja menor, debilidades en la gestión de ingresos, deficiencias en el control interno, cuentas bancarias no registradas o con saldos diferentes, inconsistencias en los registros contables, falta de provisión de cobro, falta de gestión del riesgo, debilidades en el proceso de rendición de cuentas, inconsistencias en la liquidación de contratos e inconsistencias en la conciliación bancaria.