Un vendaval sin precedentes azotó a Jenesano durante celebración de Semana Santa
La fuerte lluvia dejo al municipio sin electricidad, alcantarillado y planta de tratamiento de agua.
Un fuerte vendaval dejo graves afectaciones en la zona rural y urbana de Jenesano
Tunja
Una inesperada y violenta tormenta azotó el municipio de Jenesano, dejando tras de sí un rastro de destrucción y conmoción entre sus habitantes y visitantes. El alcalde Hugo Alexander Reyes Parra describió el evento como un suceso sin precedentes, destacando la caída de alrededor de 15 árboles en el parque principal y múltiples daños a la infraestructura del municipio.
Emergencia en Jenesano por fuertes lluvias
La tempestad, que se abatió sobre la localidad alrededor de las 3:00 de la tarde, coincidió con la celebración de una eucaristía en la catedral de Jenesano, marcando un triste contraste en este día solemne. Según informes, todos los árboles del parque principal fueron derribados, al igual que aquellos situados en las entradas y salidas del municipio, afectando las rutas hacia Tierra Negra, Ramiriquí y Tibana.
La infraestructura del municipio ha sufrido gravemente: las redes eléctricas de media y alta tensión se vieron comprometidas, provocando una falta de electricidad generalizada. Edificaciones clave como la biblioteca municipal, el Palacio Municipal, el Centro de Integración Social y el colegio Palacio Municipal reportaron inundaciones, con el agua alcanzando los 60 cm de altura, dañando archivos y equipos de cómputo.
A pesar de la severidad de la tormenta, el alcalde Reyes Parra confirmó que no hubo víctimas mortales, aunque muchos residentes quedaron en riesgo y numerosos vehículos y propiedades sufrieron daños significativos. La emergencia ha obligado a la cancelación de eventos programados para la Semana Santa, incluida la última cena del Jueves Santo, debido a la falta de electricidad.
Equipos de emergencia, incluido el cuerpo de bomberos, están trabajando incansablemente para despejar las vías y restablecer el orden en el municipio. Las afectaciones no se limitan a la zona urbana; granjas avícolas y otras instituciones públicas también reportan daños.
Este desastre natural llega después de un prolongado período de sequía en Jenesano, agregando una capa de ironía a la devastación causada por la tan anhelada lluvia. “Hemos estado rogando por agua, y cuando finalmente llega, es en esta forma tan destructiva”, comentó el alcalde, quien, a pesar de todo, trató de encontrar un matiz positivo en la situación, sugiriendo que podría verse como una bendición divina, aunque difícil de recibir en estas circunstancias.
Con la esperanza de recuperar la normalidad lo antes posible, el municipio se prepara para continuar con las celebraciones de Semana Santa, adaptándose a las circunstancias con la programación ajustada para los próximos días.