No serán reparados daños sufridos por víctimas de desbordamiento de río en Santander
Tras la ola invernal, las víctimas hicieron la solicitud para recibir una indemnización con el pago de más de 1.500 millones de pesos.

DESBORDAMIENTO DEL RÍO LEBRIJA (COLPRENSA-VANGUARDIA LIBERAL)

Las autoridades departamentales, ambientales y municipales no tendrán por qué reparar económicamente a una familia del municipio de Rionegro, en el departamento de Santander, que se vio afectada por el desbordamiento del río Lebrija, ocasionado por la ola invernal que provocó el fenómeno de la Niña, hace unos años, entre el 2010 y el 2011.
Esto fue lo que determinó el Consejo de Estado, el cual negó una demanda de reparación directa que interpusieron estas personas, con el fin de que no solo el municipio, sino también la Gobernación de Santander y la Corporación Autónoma Regional para la Meseta de Bucaramanga (CDMB) reparara los daños.
Según quienes demandaron, las autoridades no se ocuparon del mantenimiento de barreras naturales o artificiales de la fuente hídrica como los jarillones, que funcionan para la contención de las aguas que corren por estos ecosistemas, y eso dio pie para una inundación que, aseguran, produjo la destrucción de cultivos de palma y pasto sembrados en el predio La Esmeralda. Tras este daño, hicieron la solicitud para recibir una indemnización con el pago de más de 1.500 millones de pesos.
El Tribunal Administrativo de Santander negó las pretensiones de la demanda. Sostuvo que las consecuencias del fenómeno de la Niña sobrepasaron la capacidad de respuesta de las demandadas y, por esa razón, no estaban obligadas a resarcir el daño. Esta decisión que luego fue apelada por los demandantes, quienes insistían en la necesidad de una reparación.
Finalmente, el Consejo de Estado confirmó que las autoridades no incurrieron en alguna acción o falta que tuviera alguna incidencia en la producción del daño mencionado. Argumentó que, a pesar de que se probó la ocurrencia del daño como consecuencia de la ola invernal, también se demostró que las autoridades demandadas tomaron todas las medidas que correspondían. Sin embargo, las precipitaciones acuosas se mantuvieron en unos altos niveles que no pudieron ser previstos, lo que indica que fue algo que se salió de las manos y no la falta de acción por parte de la administración, lo que dio origen al daño.




