El papa recibe el premio Carlomagno para animar a Europa a obrar por la paz
El jurado del premio reconoció además los llamamientos del pontífice para que Europa mantenga su compromiso "con la libertad, la paz, la justicia, la democracia y la solidaridad".

(Caracol Radio)

Al acto, que se celebrará en la Sala Regia del palacio apostólico acudirán en representación de la UE, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker; el del Parlamento, Martin Schulz, y el del Consejo, Donald Tusk y otras autoridades como el rey de España, Felipe VI y la canciller alemana, Angela Merkel.
Jorge Bergoglio recibe esta distinción por ser "voz de la conciencia" para el continente, según la motivación del premio, por su "mensaje de esperanza y coraje" en unos tiempos "en que tantos ciudadanos europeos están necesitados de orientación".
Pero el papa, que por principio siempre ha denegado cualquier premio o galardón, explicó que "de manera del todo excepcional" aceptaba el premio Carlomagno, que otorga esta institución con sede en Aquisgrán (oeste de Alemania) "en nombre de la paz" y para que Europa "se comprometa por la paz, en este momento" en el que se habla "de una guerra mundial a trozos".
Se especificó entonces que no iría a recibirlo a Aquisgrán como es habitual sino que una delegación de la institución acudirá a Roma.
La jornada comenzará hoy con la audiencia privada a los presidentes de los organismos europeos y después la ceremonia de premiación, a las 12.00 locales (10.00 GMT), comenzará con un discurso de Marcel Phillipp, alcalde de la ciudad alemana de Aquisgrán.
Posteriormente se entregará el premio al pontífice y después pronunciarán sendos discursos Schulz, Juncker y Tusk.
Después será el turno del papa que pronunciará una declaración ante los asistentes, entre los que estarán varias autoridades europeas como la canciller alemana Angela Merkel o el monarca español.
De este modo, Francisco será el segundo pontífice en ser galardonado, después de que lo fuera Juan Pablo II en 2004, y sucede en la lista de premiados al propio Schulz, que lo recibió el año pasado.




