Hoy en día cruzar la frontera cuesta 4.000 bolívares
Colombianos y venezolanos acceden al vecino país cancelando este valor a uniformados de la Guardia Venezolana.

(Colprensa/Archivo)

“Toca que darles platica, ellos están acostumbrados a eso, cuando no lo agarra el uno, lo agarra el otro, uno va a visitar la familia, en mi caso porque tengo mi mujer y mis hijos allá, no pudieron venirse, yo salí de allá por la persecución pero hoy vuelvo por ellos, estamos mirando la manera de permanecer juntos”, expresa uno de los tantos colombianos que a diario acceden al vecino país por las trochas fronterizas.
Hombres y mujeres con niños, llegan hasta el sector de la Playita, en el corregimiento la Parada, Villa del Rosario y recorrer posteriormente un kilómetro y cruzar el río Táchira para ingresar al vecino país con autorización de la fuerza pública, “si no se le paga a la Guardia, no dejan pasar a ninguno, hay muchas patrullas, nos cobran 2.000 bolívares de ida y 2.000 bolívares de regreso”.
Los habitantes que buscan afanosamente, cruzar la frontera llegan en mototaxis o en vehículos particulares hasta determinado lugar en el sector de la playa y luego se desplazan hasta la zona que los comunica con barrios populares en Venezuela. La mayoría de ellos, realizan largas filas para adelantar otra clase de diligencias y recuperar lo que perdieron, en medio de los cuestionamientos y señalamientos que persiste por parte de las autoridades.
Mientras tanto, los puentes internacionales continúan militarizados, cuando en los pasos ilegales se observa como habitantes de la frontera ingresan de manera ilegal combustible y otros productos de contrabando.




