Fabio Andrés Salamanca
Fabio Andrés Salamanca ya no es el objeto de la rabia colectiva que clamaba justicia. Ahora está en la cárcel.
Fabio Andrés Salamanca ya no es el objeto de la rabia colectiva que clamaba justicia. Ahora está en la cárcel, tal vez repasando la película de esa madrugada en que acabó con la vida de Diana Milena Bastidas y Ana Torres y dejó herido a Iván Cangrejo. Salamanca es ahora un homicida, pero también un referente para quienes desde la ola mediática buscan salidas para controlar los excesos del alcohol de quien se pone al volante de una 4X4 último modelo o de una destartalada volqueta. Película ya vista. Llegará diciembre y entonces el Congreso se irá de vacaciones y de golpe aprueba un proyecto, no como el que se necesita, sino como el que los lobistas exijan. Y habrá otros Salamancas y otras Dianas y otras Anas.




