Fabricar drones, un negocio multimillonario
Mientras el gobierno de Estados Unidos debate su presupuesto del próximo año en medio de los recortes automáticos que le han causado más de un problema, una industria local no parece estar muy preocupada: la de los drones, en especial para usos civiles.


Esa es por lo menos la impresión que deja una visita a la Conferencia de Sistemas Vehiculares no Tripulados, que se realiza en Washington esta semana y donde se presentan las últimas tendencias en la industria
Acá, en este centro de convenciones a dos kilómetros de la Casa Blanca, el discurso de quienes promueven un uso más masivo de los drones es distinto al que se escucha en los corredores del poder. No se menciona la crisis, sino las oportunidades. Y no se habla del llamado "secuestro de gastos", sino de la creación de empleo
Más de 550 expositores están mostrando sus nuevos diseños, que van desde robots sumergibles para localizar objetos en el agua hasta manos mecánicas o aviones equipados con cámaras y radares ultransensibles
Algunos de estos dispositivos se utilizarán en la industria militar, donde los drones son comunes desde hace años, pero los organizadores quieren hacer énfasis en que el uso puede ampliarse -y con ingentes réditos económicos- a la vida común y corriente en áreas como la agricultura, el transporte de carga o la atención de emergencias
Pero afuera, en la calle, el ambiente es opuesto. Unas cuantas personas están reunidas, con pancartas en la mano, para protestar por el evento. En un aviso se lee que con cada ataque, los drones están arruinando a la nación. Otro dice que los drones matan a control remoto
Y no están solos en sus críticas: en cuanto al uso comercial de estos artefactos, algunos grupos defensores de los derechos civiles llevan tiempo advirtiendo de los riesgos eventuales a nuestra privacidad, e incluso uno de los páneles del martes abordó esas preocupaciones
Esto último es una muestra de que, por más predicciones multimillonarias que hagan sus promotores, en esta conferencia están quedando evidenciadas las dos caras de la moneda
Como un celularDrones y universidadesEstas mujeres participaron en la protesta en las afueras de la conferencia
El reporte dice que el impacto económico en los primeros tres años de esa integración será de US$13.600 millones y se generarán unos 70.000 nuevos empleos. Y va más allá: entre 2015 y 2025 el impacto llegará a US$82.100 millones y se crearán más de 100.000 empleos
El principal problema para desarrollar esta industria, según el informe, es la falta de una estructura regulatoria. Pero según otras fuentes, los problemas son de otra índole
Privacidad e imagenNo es baladí que en la entrada de la conferencia se haya reunido un grupo de manifestantes. Tampoco es extraño que sus carteles hablen del impacto militar de los drones. Y mucho menos sorprende que, el mismo día, la misma conferencia esté debatiendo los problemas de la privacidad
No sorprende porque estos temas se han convertido quizás en las principales batallas que están librando quienes se oponen a la masificación de los drones
Organizaciones civiles como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU) han dicho que la vigilancia aérea rutinaria cambiaría profundamente el carácter de la vida pública en el país y han pedido reglas para evitar que se cree una "sociedad de la vigilancia"
¿Se les dice drones?Ni siquiera había comenzado en forma la entrevista con BBC Mundo y ya Michael Toscano, presidente de AUVSI, estaba haciendo una aclaración: en su industria no se les dice drones -la palabra de uso mayoritario en el lenguaje común- sino sistemas aéreos no tripulados (UAS, por sus siglas en inglés). Otra variante es sistemas aéreos conducidos remotamente
Toscano quiere distanciarse del uso de drones porque dice que mucha gente los vincula con palabras como militares, hostil, armado y grande. "Y de eso no estamos hablando"
Ese énfasis en lo no militar, en lo civil, tiene además otra razón. Toscano explica que, en su opinión, los problemas presupuestales del gobierno quizás afectarán a los vehículos militares no tripulados, pero no a los comerciales. Varios estados, por su parte, están considerando -y algunos ya aprobaron- leyes para regular el uso de los drones
Y algunas personas han intentado ir más allá. El conocido columnista Charles Krauthammer dijo en la cadena Fox que el primer hombre en usar un arma para derribar uno de estos vehículos se convertirá en un héroe popular y hace poco, un hombre en Colorado presentó un documento a las autoridades para poder derribarlos y ofrecer una recompensa
Estas dos últimas acciones fueron consideradas algo exageradas, pero sí evidencian un problema: si la industria de los vehículos no tripulados quiere lograr sus cometidos económicos, muy probablemente tendrá que lidiar primero con esas dudas a nivel local y regional
De vuelta en la conferencia, Michael Toscano se defiende: dice que hay una resistencia natural cuando se hace algo diferente, agrega que hay mucha información errónea y recuerda que la gran mayoría de los vehículos no tripulados para uso civil serán usados en la agricultura, donde no hay muchas personas
"Al maíz y a la lechuga no les importará que los estén observando"




